10 amenazas que tus dispositivos deberán esquivar este verano

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El sol y la arena son sólo dos de los riesgos a los que sometemos durante la época estival a teléfonos, tabletas, ordenadores portátiles y demás gadgets.

Con el verano llega el tiempo de descanso, las ansiadas vacaciones, las escapadas a la playa… pero también ciertos peligros añadidos de seguridad al relacionarnos con los dispositivos electrónicos. Así lo advierte Energy Sistem, que ha publicado una clasificación con diez amenazas que conviene mantener a raya durante las próximas semanas.

Las tres primeras tienen que ver con ciertos elementos de la naturaleza y el mayor contacto con ellos en verano: el sol, el agua y la arena. Las exposiciones demasiado prolongadas al sol pueden dañar las pantallas de los dispositivos móviles, con “pixelaciones y pérdida de tonalidad”, explica Energy Sistem. Y “si el período de exposición es demasiado largo”, es posible que llegue a “estallar el cristal”, por lo que se aconseja guardar los gadgets en el exterior cuando no se van a usar o, en todo caso, recurrir a alguna protección. En cuanto al agua, su efecto se recrudece con la sal del mar y el cloro de las piscinas, aunque también habría que tener en cuenta la humedad del ambiente y comenzar a utilizar fundas impermeables. ¿Y la arena? Según Energy Sistem es “el elemento que más variedad de averías provoca en los dispositivos electrónicos”, arañando pantallas y obstruyendo conectores de carga y audio. En este último caso también se recomiendan fundas, además de tapones de silicona para dichos conectores.

El hecho de transportar dispositivos de un lado a otro es otro peligro. Por una parte, los altavoces portátiles se arriesgan a acabar regados por “refrescos, cervezas o bebidas alcohólicas” que se sitúen en la misma mesa, por lo que lo mejor es evitar que estén juntos. En quinto lugar, Energy Sistem asegura que existe “un mayor índice de averías por impacto en verano que en otra época del año”, algo que debería llevarnos a recurrir a protectores que amortigüen dichos impactos. Y luego está el riesgo de las actividades al aire libre como el senderismo, los paseos en bicicleta, montar a caballo o incluso la escalada y la espeleología. “En ninguna de ellas se está libre de una caída o golpe”, dice Energy Sistem, que recomienda no llevar los dispositivos encima o recurrir a revestimientos especiales.

Y hay más. Que los niños pasen más tiempo en casa o en compañía de su familia implica que tendrán mayores tentaciones de coger los dispositivos de los adultos con efectos fatales, desde desconfiguraciones a la eliminación de información. ¿Lo mejor en este caso? Bloquear el acceso por contraseña. Esto también permitirá luchar contra problemas de seguridad y ciberdelincuencia. De hecho, otra de las amenazas que aparecen en esta clasificación veraniega son los robos, ya no de datos sino del propio dispositivo por un descuido cuando se está fuera. La única solución aquí sería no despegarse del móvil y demás productos, meterlos en “bolsillos o bolsos fácilmente controlables” y, si se está en la playa, dentro de “bolsas herméticas que permiten llevar las llaves, dinero y estos pequeños dispositivos al agua sin dejarlos solos en la toalla”.

La penúltima amenaza procede del desgaste al que se somete a la batería por un mayor uso y por el calor, por lo que vendría bien hacerse con una batería externa portátil para evitar situaciones problemáticas. Mientras, por último, Energy Sistem dice que antes de irse de vacaciones conviene “revisar el almacenamiento de los dispositivos con el fin de poder almacenar el contenido del que se desee disfrutar o del que se vaya a disponer para fotos, vídeos u otros elementos multimedia”.

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