5 consejos para fidelizar a tus clientes

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Lograr que nueva gente pruebe tus productos no es lo único que te hará triunfar en el mercado en el que te mueves. También necesitarás que esas personas se queden contigo y repitan experiencia.

No nos cansamos de repetirlo. Alumbrar una buena idea, que sea original y que proponga valor para los consumidores, es fundamental para que un negocio recién salido a competir tenga la oportunidad de crecer y consolidarse en el mercado. Después están el dinero y otros recursos más o menos físicos que soportan la actividad empresarial. Pero las personas son igual de importantes que todo esto. Por una parte, el talento de los trabajadores que fiches para tu compañía te permitirá mantenerte siempre a la última, siguiéndole el ritmo a las necesidades de cada momento. Por otro lado, cuanto más grande sea la comunidad de usuarios que vayas formando a tu alrededor, mayores serán tus ganancias… y tus posibilidades de supervivencia en un mundo tan frenético como el actual.

Atraer a clientes requiere de una buena estrategia publicitaria. Y, cómo no, de paciencia. Pero, ¿cómo prolongar su confianza en el tiempo y así ganarlos en calidad de clientes futuros? Para esto también existen trucos. En Silicon News te recomendamos las siguientes formas de promover la fidelización:

1. No pluralices. El principal mandamiento que te aconsejamos que pongas en práctica sin más demora para perfeccionar tu negocio es que, a la hora de contactar con los demás, nunca, nunca, generalices. Cada uno de tus clientes tiene una identidad, unas necesidades, unos gustos, unas inquietudes, una vida y también un historial de adquisiciones y relaciones con tu marca que lo convierte en alguien único. En este mundo no hay dos personas iguales. Es por eso que, cuando te dirijas a ellas, debes cuidar hasta el detalle más pequeño y, como mínimo, personalizar los mensajes con el nombre de pila correspondiente. Huye de esas comunicaciones plagadas de palabras ambiguas o que acaban abarrotadas de arrobas que simulan el encaje correcto del género. Pon tu base de datos a funcionar en plena era del Big Data. Apuesta por frases honestas y directas que transmitan cercanía y demuestren a tus clientes que son realmente fundamentales. Y, por supuesto, que los tienes en mente.

2. Sé generoso… reparte premios. Romper barreras tratando a la gente de igual a igual, con total sinceridad, es un primer paso para entablar una relación duradera. Pero hay alicientes, quizás menos sutiles, que ayudan a acelerar las alianzas. ¿No sabes cuáles? Barájate muy seriamente la organización de concursos que pongan tu marca en boca de todos y despierten interés por lo que haces. Elige una época especial del año para usarla como gancho o temática del concurso, o incluso aprovecha la oportunidad y promociona el lanzamiento de un producto, no tacañees con el importe de los premios y crea una página bien vistosa con las condiciones de participación. Para difundirlo basta con que recurras a las maravillas de las redes sociales, que también se pueden convertir en plataforma del propio concurso. Esto es, tu reto puede ser que se publiquen fotos en Instagram o que se compartan experiencias en TripAdvisor, entre otras ideas.

Otra opción a tener en cuenta es la entrega de recompensas directas. Y es que, ¿quién no se plantearía hacer check-in en Swarm, compartir la ubicación en un momento dado en Facebook o mencionar la cuenta de un local en Twitter a cambio de una consumición gratis? Cuando entras en una tienda y compras algo por primera vez, ¿no te gustaría que te ofreciesen un descuento en la siguiente adquisición? En ese caso, predica con el ejemplo. En este tipo de tratos ganan ambas partes: el cliente porque se ahorra dinero y la empresa porque se garantiza una nueva visita. También se puede premiar a un cliente por invitar a amigos a que se conviertan en socios o hagan su propia adquisición. Ya es imprescindible lanzar ofertas por Navidad y épocas especiales. Y no está de más tener un detalle con los clientes por su cumpleaños, aunque sea una simple felicitación. Eso por no nombrar los vales descuento y la generación de saldo canjeable para ocasiones posteriores al ir acumulando compras.

3. Digitaliza las tarjetas. Hablando de acumular saldo y de beneficiar con un trato preferencial a quienes ya mantienen una relación comercial con tu empresa, mediante la realización de descuentos y recompensas, ¿cuentas con un sistema de tarjetas de cliente para materializar la fidelización? Entonces, exprime su potencial. Su concepto sigue vigente. Pero no te olvides de ofrecer más usos que la simple sugerencia de presentar este trozo de plástico en caja, de manera presencial, cuando un cliente va a abonar una nueva adquisición. Informatízate y permite que sus poseedores accedan a una zona privada dentro de tu página web, identificándose con su número de cliente, para gestionar sus datos, sus pedidos y las promociones a las que se pueden acoger. Además, cabe recordar que este tipo de documentos, que requieren de la cumplimentación previa de un formulario con la cesión de datos, te permitirán conocer mejor a tus usuarios para redundar en la personalización de las comunicaciones.

4. Haz tus propias recomendaciones. Adáptate al cliente. Y, en vez de esperar a que él dé el primer paso, se acerque a ti y te explique qué es lo que busca, mejora las capacidades de tus sistemas para adelantarte a sus peticiones, ahorrarle tiempo y dejarlo con la boca abierta. Puede que de paso acabe hasta comprando algo que le interesa y tú tienes en inventario, pero que en realidad no se hallaba en su lista de elementos a agenciarse. Y no, no te estamos pidiendo que te saques de la chistera un truco imposible, sino que invoques la magia que ponen a tu disposición las nuevas tecnologías. Mantén tus bases de datos bien organizadas y, siempre y cuando los internautas lo hayan consentido, aplica con sabiduría las herramientas que monitorizan su navegación. Como sabrás, las cookies guardan en su interior información útil para tu negocio. Una información a la que podrás sacar partido moldeando los anuncios que va a ver cada usuario o para que tu tienda online destaque unos productos sobre otros. Lo que debes hacer es enriquecer la experiencia basándote en búsquedas y compras anteriores, y preocuparte de ofrecer un e-commerce profesional, ya que la imagen también influye para captar adeptos.

5. Vuélvete móvil. Hay vida más allá de la web, de las newsletters de gran formato y de los correos electrónicos. De hecho, las ventas de ordenadores personales a nivel mundial se han visto desbancadas hace un tiempo ya por las distribuciones de terminales de tamaño más reducido, pero potencia nada despreciable, como los smartphones, cuyas previsiones no dejan de crecer. De acuerdo con los números que van aportando las consultoras, el futuro va a ser móvil, e incluso wearable. Y tampoco hay que pasar por alto la situación actual: el propio presente es móvil. Así que sólo te queda aceptarlo y modernizarte. Tu obligación es moverte a medida que los consumidores modifican sus comportamientos. Si éstos se pasan las horas pegados a sus teléfonos allá donde van, no parece arriesgado apostar por una estrategia de mobile marketing. Aquí tendrás que poner a prueba tus capacidades de concisión y planificar bien para encarnar el don de la oportunidad.

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