600 latigazos y 7 años de prisión en Arabia Saudí por insultar al Islam en una web

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Habrá que tener mucho cuidado con ofender los sentimientos religiosos de los musulmanes a través de Internet porque en algunos países, como Arabia Saudí, el peso de la sharía (ley islámica) caerá inmisericorde sobre la espalda del infractor. Raif Badawi ha sido condenado por publicar en su blog contenidos que infringían valores religiosos islámicos, criticaban a mandatarios saudíes y ofrecían opiniones personales sobre cuestiones religiosas en desacuerdo con la postura teológica oficial imperante en el país.

El caso está siendo seguido muy de cerca por la asociación Human Rights Watch por diversas cuestiones, desde la persecución a la libertad de expresión a lo inhumano del castigo corporal, 600 latigazos, a los que ha sido condenado el bloguero Raif Badawi.

Ya en 2008 las autoridades religiosas arrestaron a Badawi y le interrogaron acerca de los contenidos de su blog Free Saudi Liberals y de las opiniones vertidas en el mismo, convertido en un foro de discusión sobre aspectos políticos y religiosos relativos a Arabia Saudí. En aquella ocasión quedó libre y no fue objeto de acusación alguna pero su activismo pacífico y dialogante, desde la discrepancia en algunas materias, no quedó olvidado y meses después fue acusado de “poner en marcha un espacio web con el propósito de ofender al Islam“, lo que le hizo decidirse por abandonar el país, aunque posteriormente regresó cuando los cargos fueron retirados.

Al año siguiente comenzó de nuevo la persecución contra Badawi, al que se le prohibió viajar al extranjero y a quien además se le bloquearon sus cuentas y el acceso y libre disposición de su patrimonio y recursos impidiéndosele disponer de medios de vida. Transcurrió el tiempo mientras Badawi contenía manteniendo su web como foro abierto de diálogo hasta que en 2012 el clérigo Abderramán Al Barraq declaró a Badawi “infiel y apóstata” y exigió que fuese juzgado por haber proclamado que “musulmanes, judíos, cristianos y ateos son todos iguales”.

Además de la mencionada condena a 600 latigazos y 7 años de prisión por insultar al Islam en Internet, debido a sus intervenciones en televisión Badawi ha sido condenado a tres meses adicionales por “desobediencia paterna”, puesto que según parece habría contravenido a su padre al haber aparecido por televisión sin su consentimiento. Al menos no se le ha condenado por apostasía (lo que comporta pena de muerte) dado que se retiraron esos cargos tras declarar ante el tribunal islámico que le juzgaba por esa acusación que él seguía siendo musulmán.

La sentencia se le notificará oficialmente a Badawi el próximo día 6 de agosto tras lo cual tendrá un período de treinta días para recurrir.

vINQulo

Human Rights Watch

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