7 consejos para asegurar la red WiFi doméstica

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Pese a estar entre las cuatro paredes de un hogar, un router inalámbrico puede ser atacado y deparar alguna que otra sorpresa desagradable. Kaspersky Lab ofrece una serie de consejos para aumentar su nivel de seguridad.

Cambiar la contraseña por defecto, inhabilitar la administración remota, no permitir que sea visible para todo el mundo o cifrar los datos son pasos sencillos que pueden disminuir las probabilidades de sufrir un ataque. Kaspersky Lab concentra en siete puntos sus recomendaciones para mantener a salvo la red WiFi doméstica. Son estos:

1. Cambiar la contraseña del administrador. No hay que ser perezosos y dejar todo como viene preestablecido por defecto. El primer paso para dotar a la red WiFi de mayor seguridad es cambiar la password que viene de serie por una más compleja.

2. Desactivar la administración remota. Un acceso abierto a la interfaz del router puede convertirse en un problema. Para desactivar la administración remota, lo habitual es deshabilitar una casilla o introducir la dirección 0.0.0.0 en el campo correspondiente. Otra recomendación que dan los expertos de Kaspersky es bloquear el acceso al router, siempre que la conexión lo permita, a través de los protocolos Telnet o SSH.

3. Deshabilitar la emisión del SSID. La ID de la red WiFi (SSID) se suele transmitir a todo el mundo. Para evitar que cualquiera pueda conocer la ID, es preciso desmarcar esta opción. De esta forma, la red no será hackeada tan fácilmente, aunque será necesario que el usuario introduduzca la SSID cada vez que un dispositivo se conecte.

4. Cifrado de confianza. Aunque es muy loable dejar la red abierta para permitir que otros usuarios se conecten, es peligroso en la medida que pueden robar los datos personales del usuario o cometer algún delito cibernético contra otros. Por ello, los expertos de la firma de seguridad recomiendan habilitar el cifrado WPA2 y establecer una contraseña fuerte.

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5. Si no es necesario, desactívalo. Además de permitir el acceso a Internet, los routers actuales también tienen diferentes protocolos para interconectar y alinear dispositivos conectados como Plug and Play (UPnP) o DLNA. Si no se necesitan, es mejor desactivarlos, de modo que disminuya el riesgo de ataques al software por posibles vulnerabilidades.

6. Software actualizado. Hay que contar con la última versión del firmware, puesto que, habitualmente, incluyen parches de seguridad contra vulnerabilidades, que suelen ser la puerta de entrada de los cibercriminales. Para mantenerte actualizado, se requiere descargar la imagen del firmware, hacer una copia de seguridad de la configuración del router, ejecutar la actualización y restaurar la configuración.

7. Sentido común y solución de seguridad. Aunque ser sensato disminuye las posibilidades de que la red WiFi sea hackeada, para garantizarla al 100%, es mejor usar una buena solución de seguridad que permita comprobar el nivel de seguridad de la red inalámbrica y que asesore sobre cómo configurar los ajustes correctos.

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