¿Dónde están las teclas?

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Mientras el tamaño y las aplicaciones de los ordenadores evolucionan a pasos agigantados, la fisonomía de los teclados se mantiene:  “Cuando se anuncia que se ha cambiado la posición de las teclas en un teclado la gente se pone nerviosa”.

Los ordenadores son cada vez más pequeños, más ligeros, más rápidos pero sus teclados parecen anclados en el siglo XIX. Observado ese detalle, Lenovo llevó a cabo una investigación para comprobar cuál era la respuesta de la gente, en lo que a cambios en los teclados se refiere, para incorporarlos en su serie de portátiles ThinkPad T 400s.

Estas transformaciones parecen absurdas pero David Hill, vicepresidente de identidad corporativa y diseño de Lenovo, las considera muy importantes por la respuesta de los usuarios, según San José Mercury News. “Cuando se anuncia que se ha cambiado la posición de las teclas en un teclado la gente se pone nerviosa”.

La aparición de los netbooks obligó a los fabricantes a rediseñar el tamaño de los teclados. Al ser muy pequeños, la talla de las teclas tuvo que ser reducida, lo que parecía proporcionales la coartada perfecta para llevar a cabo el cambio. Sin embargo, la innovación generó las críticas de numerosas personas al considerarlos excesivamente pequeños.
A pesar de todo, esta tendencia parece reducirse ya que las nuevas generaciones se muestran más tolerantes ante este tipo de cambios, según muestra Frog Design.

Lenovo fue más calculador en su estudio. La compañía instaló un rastreador en los ordenadores de 30 empleados. Después de la observación quedó demostrado que las teclas que más utilizaban eran “Escape” y “Suprimir” (700 veces a la semana). En su nueva gama de ordenadores la empresa ha colocado ambas teclas juntas de modo vertical.

A pesar de todo, el teclado no es del todo perfecto, pero la compañía se muestra convencida de que será el tiempo el que ponga las cosas en su sitio. “Las reticencias de los usuarios nos obligan a ser más reticentes a la hora de incorporar cambios. En el futuro deberíamos aprovechar para introducir modificaciones que hagan más funcional el uso de los teclados”, concluye Hill.

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