A fondo: Las empresas se aprietan el cinturón del gasto en TI

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Gartner ha tenido que revisar a la baja sus previsiones sobre gasto mundial en TI para 2016, desde los 3,54 billones a los 3,49 billones de dólares.

Gartner se equivocaba. Este año el gasto mundial en TI no crecerá respecto a 2015. Entre el pasado mes de enero y el futuro mes de diciembre no se destinarán 3,54 billones de dólares a este cometido. Ni siquiera se redondeará la marca hasta los 3,5 billones. Esta consultora se ha visto obligada a revisar sus previsiones tecnológicas para acabar reconociendo que, al final, lo más probable es que dicho gasto se quede en tan sólo 3,49 millones de dólares. ¿Qué quiere decir esto? Que en 2016 el gasto en TI será más débil que en 2015, cuando sí se habían rebasado los 3,5 billones. Será un 0,5 % más débil, en vez de un 0,6 más fuerte, tal y como se esperaba en un principio. ¿El motivo? Desde Gartner hablan de “fluctuaciones monetarias” que entorpecen la evolución. “Hay un trasfondo de incertidumbre económica que está llevando a las organizaciones a apretarse el cinturón, y el gasto en TI es una de sus víctimas”, reconoce John-David Lovelock, vicepresidente de investigación de Gartner.

Lovelock ya advertía hace unos meses que “el dólar estadounidense al alza es el villano detrás de los resultados”. Cabe recordar que los 3,52 billones de dólares de 2015 ya fueron un mal desenlace porque, en comparación, durante 2014 se habían llegado a gastar 216.000 millones de dólares más. Gartner creía que este tropiezo se quedaría en un mal recuerdo. Que “en 2016 los vientos en contra” desparecerían. Que el gasto en servicios de TI crecería hasta los 940.000 millones de dólares. Que el gasto en software empresarial se dispararía hasta los 326.000 millones de dólares. Que el gasto en sistemas para centros de datos ascendería hasta los 175.000 millones de dólares. Y que los segmentos de servicios de telecomunicaciones y dispositivos aportarían, respectivamente, 1,454 billones y 641.000 millones de dólares. Ahora lo único que se mantiene es la cifra sobre centros de datos, que supone un incremento del 2,1 % respecto a 2015, gracias a la actualización de las redes empresariales. El resto cae hasta los 929.000 millones, los 321.000 millones, 1,441 billones y los 626.000 millones de dólares.

En las caídas del 2 % en servicios de telecomunicaciones, del 3,7 % en dispositivos como ordenadores, móviles e impresoras y del 4,2 % en software tienen que ver cuestiones como la crisis de la economía en Brasil y Rusia o la pérdida de la confianza de los consumidores chinos, la saturación del mercado smartphone, el retraso en la adopción del sistema operativo Windows 10 o los desafíos políticos en Latinoamérica, por ejemplo. La mayoría del TI tradicional tiene en estos momentos un ‘servicio digital gemelo’”, añade John-David Lovelock. “El software de licencia tiene al software en la nube, los servidores tienen a la Infraestructura como Servicio y la voz por celular tiene a VoLTE. Las cosas que una vez hubo que adquirir como un activo podrían ser entregadas ahora como un servicio. La mayoría de las ofertas de servicios digitales gemelos cambian el patrón de gasto desde un gran pago por adelantado a una pequeña cantidad mensual recurrente. Esto significa que el mismo nivel de actividad tiene un gasto anual muy diferente”.

La caída del gasto contrasta con “la necesidad de invertir en TI para apoyar los negocios digitales”, algo que “es más urgente que nunca”, tal y como advierte el propio Lovelock. Las empresas serían conscientes de que “necesitan convertirse en negocios digitales o enfrentarse a la irrelevancia en un mundo digital. Para que esto suceda, estos líderes se están involucrando en difíciles esfuerzos de optimización de costes en algunas áreas y financiando negocios digitales en otras”. Así, “el ahorro derivado de la optimización y las mejoras de sistemas legados está siendo redirigido a financiar iniciativas digitales. Se trata de hacer más con los mismos recursos”, señala este profesional. El vicepresidente de investigación de Gartner indica que es “la necesidad de gastar en iniciativas de negocios digitales en un momento en el que el crecimiento de los ingresos no es compatible con presupuestos de TI desenfrenados está obligando a más organizaciones a optimizar como primer paso”, a pesar de que “muchos CIOs son reacios a plantear esta posibilidad”.

¿Cómo ven el futuro otros expertos en tecnología? Según Stephen Minton, vicepresidente del grupo Customer Insights & Analysis de IDC, “los compradores de TI siguen dando prioridad a las inversiones en software, como el análisis de datos y la movilidad empresarial, y han aprovechado cada vez más el modelo de proveedor de servicios con el fin de aumentar la eficacia de sus presupuestos de TI”, lo que le lleva a afirmar que “el sentimiento subyacente del comprador es fuerte”. IDC espera, sin embargo, una desaceleración del gasto en TI a lo largo de 2016, sin llegar al extremo de la caída como Gartner. Sus cálculos son de 2,3 billones entre hardware, software y servicios o de 3,8 billones si se suma también la parte de las telecomunicaciones. En ambos caso se trataría de un crecimiento del 2 % frente a sus estimaciones para 2015. El caso es que desde 2010, siempre se había registrado un crecimiento interanual de entre el 5 % y el 6 %. Aquí tendría que ver la fragilidad de los países emergentes y el hecho de que casi todo el mundo tiene ya un smartphone. De hecho, la madurez móvil de China debería provocarle este año su primera caída del gasto en TI.

“El menor crecimiento en China ya ha tenido un impacto negativo en países como Brasil”, comenta Minton. Al mismo tiempo, reconoce que “los mercados maduros como Estados Unidos y Europa han sido algo más estables durante los últimos doce meses, aunque los riesgos a la baja se han incrementado en todas las geografías, y la probabilidad de una desaceleración más generalizada del gasto en TI es ahora más alta que hace tres meses”. Al menos eso es lo que decía en febrero de este año. Ya a más largo plazo habrá datos positivos que celebrar. A finales de esta década deberían alcanzarse los 2,8 billones de gasto mundial en TI en base a las previsiones de IDC. La publicidad se encontrará entre sus aliados. Se calcula que las inversiones en TI que los jefes de marketing de las empresas hicieron durante 2015 reportaron alrededor de 23.000 millones de dólares en ingresos, una cifra que subirá a los 32.400 millones de dólares en 2018. Esto será en parte posible debido a la pujanza del marketing B2B y del marketing B2C. En última instancia se acabarán gastando 130.000 millones de dólares en software para los departamentos de marketing.

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