Acuerdo para blindar el copyright de los ‘intrusos’

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Las grandes compañías de contenidos y tecnológicas han establecido un código a seguir en una cita en la que no estaba el propietario de Youtube, Google.

Las más importantes compañías del sector han llegado a un compromiso para eliminar el contenido que infrinja el copyright subido por usuarios de Internet y bloquear cualquier material pirata antes de que sea accesible al público. Sin embargo, el mayor destinatario de los contenidos de vídeo online, YouTube, ha quedado fuera por la ausencia de Google.
Sí estaban casi todas las restantes compañías afectadas. En el lado de los creadores de contenido, Viacom, Disney, Fox, CBS, NBC Universal, y en el de los que proporcionan la tecnología necesaria para publicar los contenidos online, Microsoft, MySpace, Veoh Networks y Dailymotion, entre otros.
Según el consejero delegado de Disney Bob Iger, citado por Reuters, “estos principios ofrecen una trayectoria para desbloquear el enorme potencial del vídeo online y los contenidos generados por los usuarios”. La primera parada de ese trayecto es el compromiso para implementar una tecnología de identificación de contenido comercialmente razonable a finales de año.
Para el CEO de Viacom Philippe Dauman, “estos principios permitirán que la tecnología innovadora y los grandes contenidos se unan para provocar innovaciones mayores y, lo que es más importante, ofrecer experiencias de entre tenimiento mucho más ricas a los consumidores”.
Aunque esta semana pasada Google anunció una nueva tecnología que permite a los dueños de los contenidos identificar automáticamente el material con copyright subido en YouTube, el gigante de los buscadores podría verse obligado a aceptar el nuevo sistema si se instala como un estándar de la industria.
La relación de Google y los proveedores de contenido es ambivalente. Por un lado, las quejas por los contenidos sujetos a derechos de copyright subidos en YouTube han alcanzado el máximo exponente con la demanda interpuesta por Viacom, que exige 1.000 millones de dólares (705 millones de euros) a los dueños de YouTube. Pero, por otro lado, este servicio ha empezado a ser utilizado de forma profusa como plataforma de lanzamiento oficial de las nuevas películas.

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