El alto precio de la competencia desleal en Europa

Empresas

La Comisión Europea intenta castigar las malas prácticas de las empresas para evitar la competencia desleal. IBM y Google están en el punto de mira ahora mismo y confesar los hechos podría ayudarles a rebajar una posible multa.

Las malas acciones de las empresas pueden llegar a salir caras a las empresas. Competencia desleal, robos de información o cualquier otra práctica contraria a la ley, pueden ser duramente castigadas por la Comisión Europea. Esta institución, liderada por José Manuel Barroso se encarga de que se cumplan las leyes en la Unión Europea.

La Comisión de Competencia, que actualmente y desde febrero de este año, está liderada por el socialista español Joaquín Almunia, es normalmente la institución encargada de poner las pilas a las empresas TIC y es que  los grandes gigantes de la tecnología no suelen ver límites en cuanto a expandir el negocio se refiere. La misma Comisión de Competencia en su página Web admite que su tarea es “garantizar que las empresas jueguen limpio”.

La institución presidida por Almunia está actualmente tras la pista de Google y de IBM y ya ha conseguido enfrentarse a otras empresas en lo que va de año. La investigación a IBM comenzó la pasada semana tras dos denuncias por parte de T3 y de Tubo Hércules, además de por iniciativa propia de la Comisión Europea, que tiene indicios de que IBM haya llevado a cabo acciones para impedir la entrada al mercado de otras empresas. Al Gigante Azul le queda probablemente un largo proceso hasta saber cuál será el resultado, pero cuando la Institución Europea decide investigar a una compañía, esta ya puede tener cuidado, porque el resultado puede suponer cantidades ingentes de dinero como multa.

Que no se olvide IBM de la gran sanción que tuvo que pagar Intel por algo parecido. Nada más que 1.060 millones de euros le costó al fabricante de semiconductores sus malas prácticas para dominar el mercado y encima no confesar. Esto último puede ser un punto a favor para las compañías si no quieren alargar el proceso y si no quieren acabar pagando una gran cantidad de dinero a la Comisión Europea.

El pasado mes de mayo, Micron Technology consiguió librarse de pagar una multa por pactar precios junto a otros fabricantes de semiconductores durante los años 1998 Y 2002, al ser la primera en confesar los hechos. Por su parte, otras de las acusadas como Samsung, Infineon, Hynix y otras seis compañías, no consiguieron librarse por negar unos hechos que finalmente fueron probados. La Comisión de Competencia permitió que las compañías que hubieran reconocido los hechos, pagaran el diez por ciento menos del precio que se les había impuesto. Si de verdad IBM es culpable de los cargos, más le valdría confesar antes de que sea tarde.

Por su parte, Google también se encuentra en el ojo del huracán desde el pasado mes de marzo. Los agentes antimonopolio europeos quieren saber si esa posición “superdominante” de Google es fruto del buen trabajo o ha venido ayudado por un incumplimiento de las normas. Las empresas que denunciaron al buscador han alegado en su acusación que Google relega a las compañías que son de la competencia a puestos más bajos en los resultados de búsqueda y además se quejan del coste de sus tarifas publicitarias. Google se ha defendido alegando que muchas de las empresas denunciantes pertenecen a Microsoft. Al final, parece ser que todos los litigios acaban entre los gigantes de la tecnología.

Grandes multas de la historia

La Comisión Europea en su página web tiene archivados todos los casos investigados por ellos en el sector TIC y Silicon News hace un repaso por los mayores escándalos de la historia de las multas impuestas por la Comisión de Competencia.

Nintendo fue obligada a pagar, allá por noviembre de 2002 lo que en su momento fue una gran cantidad: 167,8 millones de euros. Además, siete de sus proveedores oficiales, entre los que se encontraban compañías como John Menzies o Bergsala, también tuvieron que pagar cada una lo suyo. ¿Razones? Por prácticas de cártel.


Las 8 compañías acusadas se habían puesto de acuerdo con el fin de impedir exportaciones de países pobres a países donde las personas cuentan con mayores ingresos, así las empresas implicadas se repartían los mercados en los que comercializar los productos de Nintendo. En aquel momento, la compañía creadora del mítico Mario Bross recurrió la sentencia y en abril de 2009, la institución europea decidió que la multa quedaría en 119 millones.

-En noviembre de 2007 Sony, Hitachi y Fuji fueron condenados a pagar 75 millones de euros de forma conjunta por pactar los precios de sus productos e incluso decidir cómo estabilizarlos cuando ya se hacía imposible seguir subiéndolos. Sony pago la mayor cantidad de las tres: 47 millones de euros.

-La compañía española Telefónica ya ha pagado grandes cantidades de dinero a diferentes instituciones por malas prácticas en competencia.  En julio de 2007 la Comisión Europea obligó a la operadora española a pagar la mayor multa impuesta a una empresa de telecomunicaciones: 151,8 millones de euros por abusar de su posición dominante en el mercado de banda ancha entre los años 2001 y 2006.
Este abuso de poder por parte de Telefónica dificultaba a los competidores el acceso al mercado y suponía un precio más elevado de lo normal a los usuarios españoles. Otra gran multa a operadores fue a Deutsche Telekom, de 12,6 millones de euros (mucho, pero casi nada comparado por lo pagado por Telefónica) en abril de 2008 por los precios excesivos que imponía a sus competidores para acceder a sus infraestructuras de telecomunicaciones entre 1998 y 2002.

Microsoft pagó en su momento lo que en febrero de 2008 fue la mayor cantidad de la historia de la Unión Europea de sanción a una sola empresa… hasta Intel: la compañía de Redmond se vio obligada a pagar 899 millones de euros a la institución de la europea por cobrar un alto precio a sus competidores por la información que estos necesitan para crear productos compatibles con Windows. Lo más llamativo del caso es que sumando esta multa a otras dos impuestas en marzo de 2004 y en julio de 2006, Microsoft es por ahora la empresa que más se ha gastado en sanciones: un total de casi 1.700 millones de euros. En aquel momento, Neelie Kroes, comisaria de competencia sustituida por Almunia, declaró que esta última multa cerraba “un oscuro capítulo en el historial de incumplimientos” de la empresa. A pesar de esto, las acusaciones a Microsoft han continuado….

Intel es sin duda y hasta ahora, la líder de este (vergonzoso) ranking. Se descubrió que la que es el mayor fabricante de microchips en el mundo, con una gran ventaja sobre sus competidores, no juega limpio. La multa antimonopolio impuesta por la Comisión Europea hace ya un año ascendió a 1.060 millones de euros, el 4.15 por ciento de la facturación de la compañía en 2008.
Este hecho afectó a la reputación de la compañía y los analistas esperaban que sirviera como aviso a otras compañías TIC de lo caro que les podría salir el juego sucio. Neelie Kroes había declarado en aquel momento que “Intel ha perjudicado a millones de usuarios europeos actuando deliberadamente para mantener a los competidores fuera del mercado de los chips durante muchos años. Tal violación de las normas antimonopolio de la UE no se podía tolerar”.

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