Apple sube el precio mínimo de la App Store a 0,99€

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Entre los cambios de impuestos para este 2015, uno de ellos influye muy directamente a los productos digitales, ya que los consumidores tendrán que pagar el IVA de su propio país de la CEE. El resultado ya se puede ver en la App Store con un nuevo precio mínimo de 0,99 euros.

Si bien los cambios se pueden ver en la App Store, esto no afectará sólo a Apple, sino también a Google, Amazon, Microsoft, Sony, etc… es decir, se trata de una norma general que se aplica además en toda Europa a todas las empresas. La diferencia sólo se notará en aquellas tiendas que, en lugar de vender a partir de su sede propia en el país, lo han hecho como Apple, que ha estado vendiendo desde Luxemburgo y por tanto aplicando el IVA de allí.

El caso el que el IVA de los productos digitales en dicho país era del 3%, por lo que ahora se aplicará el 21% correspondiente en España. Un cambio sustancial para los usuarios, pero sin duda necesario para no seguir permitiendo que Luxemburgo prácticamente esté permitiendo que se defraude de manera legal.

Eso sí, este cambio, que afecta negativamente y directamente al usuario, además de positivamente a la recaudación en cada país, es prácticamente un insulto mientras se permite que todavía muchas empresas, al igual que Apple, sigan pagando impuestos mínimos en nuestro país. Resulta demencial que una subida de IVA se pueda aplicar a los ciudadanos de la noche a la mañana, pero que el impuesto de sociedades que afecta a multinacionales que se están forrando, no sólo no suba, sino que no se esté aplicando como debería ser ya que usan caminos totalmente faltos de moral.

Es trágico que veamos circunstancias tan bochornosas como que a Apple le salgan declaraciones a devolver a pesar de los millones de euros de beneficios obtenidos en nuestro país, camuflados luego como prácticamente pérdidas. Pero más trágico es que los consumidores obviemos todo esto y compremos cada vez más a empresas que no hacen más que robarnos, sin la ‘decencia’ de al menos hacerlo de cara como los asaltantes de esquinas.

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