“La revolución del conocimiento abierto requiere la pérdida del miedo al cambio”

El software libre
es gratuito, seguro, aporta calidad, se basa en estándares abiertos, tiene
libertad para utilizarse en cualquier sitio, favorece la cultura de la
colaboración, aumenta la capacidad tecnológica, proporciona ahorro de gastos en
informática, reduce la dependencia de proveedores y fomenta el desarrollo de la
empresa local.

Todas estas son algunas de las ventajas que les aporta el uso del software
libre a las pymes de la Comunidad Valenciana que optan por incorporarlo, unos
beneficios que el proyecto Sourcepyme, coordinado por
AIMME en cooperación con
AIMPLAS,
ITI y la
Universidad Politécnica de Valencia (UPV), y
promovido por el IMPIVA, trata de fomentar
el uso de este software en las pymes para que ganen capacidad tecnológica y
reduzcan costes.

En la Conferencia
Internacional de Software libre 3.0
, celebrada recientemente en Badajoz, un
experto afirmó que en Extremadura han llevado a cabo la introducción del
software libre en los ámbitos educativos (Linex) y empresariales (LinexPyme),
simplemente porque han sido los primeros en pasar de las palabras a la acción.

Esto significa que todo el mundo habla del software libre, pero en realidad
pocos ámbitos los están incorporando en la vida cotidiana. En el caso de la
Comunidad Valenciana, también se empezó a extender hace unos años en el ámbito
educativo (Lliurex) y, en el empresarial, se está llevando a cabo desde finales
de 2005 a través del Proyecto SourcePyme.

Sin embargo, durante los primeros meses de la puesta en marcha de este
proyecto han ido aflorando diversos problemas que suponen un freno a la
innovación (hacer viable la tecnología comercialmente, es decir, que exista ofe
rta y demanda) y a la difusión (hacer viable la tecnología económicamente, o lo
que es lo mismo, que se gane dinero con ello).

En el caso de la demanda, es decir, de las empresas usuarias de software
libre, los problemas identificados están relacionados con la piratería, el miedo
al cambio y la desconfianza. En España, el índice de piratería se sitúa en el
46%, lo que representa unas pérdidas para el sector TIC de unos 600 millones de
euros; las empresas confunden el software libre con el gratuito y algunas
compañías descartan su implantación, bien porque no hay software libre con
similares niveles de calidad o bien porque desconfían que haya empresas detrás
que garanticen el mantenimiento y soporte de dicho software.

Para evitar todos estos inconvenientes, por una parte habría que eliminar
por completo el software pirata y utilizar el 60% de software libre y el 40% de
software propietario con licencia y, por otra, habría que migrar del software
libre decenas de aplicaciones ejecutándolas sobre Windows.

Los problemas identificados en el caso de la oferta, es decir, de las
empresas proveedoras de aplicaciones y servicios de software libre, se resumen
básicamente en dos: el miedo al cambio y la falta de espíritu colaborativo.

Y es que generalmente, las empresas de informática están acostumbradas a
desarrollar software a medida, sin suministrar las fuentes a sus clientes. Con
la aparición del software libre, algunas compañías creen que la única solución
es liberar parte del código que hasta la fecha ha sido cerrado. Por eso, sería
aconsejable dedicar recursos humanos a estudiar y analizar la extensa oferta de
aplicaciones de software libre, de forma que, en un breve período de tiempo,
pudieran ofertar las dos soluciones a sus clientes, la propietaria (con coste de
licencia) y la libre (sin coste de licencia).

Por otra parte, las empresas informáticas también están acostumbradas a
desarrollar software de forma individual, por lo que sería conveniente apostar
por el modelo colaborativo para desarrollo de software con el fin de
reaprovechar el trabajo de otros, colaborar con ellos y trasladar al cliente
final los ahorros en licencias.

En resumen, nos encontramos ante la revolución del conocimiento abierto que
está cambiando los paradigmas de crecimiento de la mayoría de sectores
empresariales, entre ellos el sector informático. Las empresas que sepan
adaptarse, y vean en ello una oportunidad, mediante la cooperación competitiva
pueden llegar a alcanzar metas más lejanas que de forma individual. Tal y como
decía John Perry
Barlow
, en la pasada edición del
PowerfulIdeasSummit
en la UPV, ?en una jerarquía el poder lo tiene quien guarda secretos; en una red
el poder lo obtiene quien disemina información?.

* Santiago Bonet es el responsable de la Unidad de Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones (TIC) de AIMME.