Así se defiende la industria de móviles contra las falsificaciones

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La falsificación de teléfonos móviles preocupa a las empresas del sector, que han tenido que poner en marcha variadas acciones para mitigar sus efectos. En este reportaje analizamos el estado de la cuestión.

Al analizar los datos de 2011 sobre los países de los que provienen la mayoría de teléfonos móviles falsos que llegan a la Unión Europea, se puede apreciar como Hong Kong es la principal fuente con un 57%, seguido de Alemania con un 30,5%.

En concreto, en la Unión Europea se produjo la confiscación de 140.265 “móviles falsificados” que correspondieron a 51.129.070 millones de euros, y de 3.134.535 “partes y accesorios para teléfonos móviles” que equivalieron a la cifra de 72.643.435 millones de euros.

Cómo luchan los fabricantes contra las falsificaciones

Las marcas del sector son muy conscientes de la necesidad de actuar contra esos dispositivos fraudulentos

Por parte de Nokia indican a Silicon News que cuentan con un equipo global dedicado a la protección de la marca y la lucha contra la falsificación, así como una red internacional de investigadores y abogados especializados en la lucha contra esas prácticas.

A esto hay que unir otras acciones como la colaboración permanente con los organismos gubernamentales, funcionarios de aduanas y las fuerzas policiales de todo el mundo con el objetivo común de reducir la falsificación de productos en el mercado.

Desde Nokia también comentan que cuentan con “programas de formación a distribuidores, minoristas y socios en materia de prevención y concienciación global, para apoyar los esfuerzos de lucha contra la falsificación”.

Otro aspecto importante en la compañía finlandesa es que cuentan con una “política de tolerancia cero con los distribuidores y minoristas, y realizan un seguimiento continuo de la actividad fraudulenta con el fin de mantener la integridad de los canales de suministro legítimos”.

Asimismo, Nokia lleva a cabo programas de educación al consumidor, en los que les informa de los riesgos de adquirir productos falsificados, y desde el punto de vista político, hace lobby para promover una legislación con sanciones más severas para los delitos relacionados con la falsificación de productos.

En opinión de los portavoces de Nokia consultados por Silicon News la falsificación es una lacra que “además de los daños causados a los negocios de los propietarios de marcas, también perjudica al negocio legítimo de distribuidores y vendedores de productos genuinos”.

Pero las consecuencias negativas no terminan ahí, ya que en muchos países africanos, se estima que “se pierden ingresos públicos de millones y millones de dólares, en impuestos y derechos de aduana al año, como consecuencia de la falsificación”.

Además, añaden que los proveedores de redes también se ven afectados. En ese aspecto, como los teléfonos falsificados y de calidad inferior se importan ilegalmente, no son aprobados por el regulador de telecomunicaciones y surgen preguntas lógicas en relación con el grado en que estos teléfonos pueden influir negativamente en el funcionamiento de la red y la experiencia del usuario final.

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