Así se reutiliza una aplicación para que funcione en smartwatches

Si no sabes cómo modificar para el segmento de los relojes inteligentes un desarrollo que ya has creado y se encuentra operativo en teléfonos móviles, prueba a seguir estas pistas que nos deja Quadram Mobile Solutions.

Los wearables o esos dispositivos informáticos que están diseñados para llevar puestos encima como si de una pieza de ropa más u otro complemento se tratara, han dejado de ser una promesa para convertirse ya en una realidad.

IDC calcula que durante el segundo trimestre de 2015 se distribuyeron 18,1 millones de wearables, y que de entre todos aquellos que se pueden considerar inteligentes, casi 2 de cada 3 eran relojes Apple Watch. Y es que los smartwatches parecen haber despertado el interés de los usuarios.

Esto quiere decir que los desarrolladores de aplicaciones también tienen que tener en cuenta este fenómeno y crear software específico para dicho ecosistema, que no puede ser exactamente el mismo que para los smartphones, como bien apuntan desde Quadram Mobile Solutions.

Los trabajos ya existentes para el móvil necesitan modificaciones antes de trasladarse al mundo de los wearables. Lo que hay que hacer es “dotar a estas aplicaciones de un diseño y usabilidad totalmente adaptado a este tipo de dispositivo”, explica esta compañía, que añade que “la mayoría de negocios e ideas de aplicaciones tienen gran cabida en el mundo del watch para potenciar sus productos o servicios”.

A la hora de hacer la transición desde el teléfono al reloj, los desarrolladores deberían respetar, eso sí, una serie de cuestiones. De este modo quedan enumeradas en la lista de recomendaciones que ha elaborado la propia Quadram:

1. “El diseño de una aplicación para un reloj inteligente debe ajustarse al tamaño del dispositivo”. Éste es el primer paso a seguir y también uno de los más evidentes, ya que los diferentes diseños de smartwatch lucen tamaños bastante más reducidos que aquellos otros que se han ido generalizando entre los móviles actuales.

2. “Es fundamental adaptar las funcionalidades de una App a la forma en la que los usuarios utilizan el reloj”. Esto significa ponerse en la piel de la otra persona e investigar los contextos de uso en los que un reloj inteligente resulta de ayuda para, a partir de ahí, ajustar la temática. Pero también implica deshacerse de pasos innecesarios y reducir la complejidad de la app todo lo posible.

3. “Casi todos los relojes no disponen de teclado por lo que es necesario que nuestra App sea más intuitiva y pueda ejecutar acciones con un simple toque en la pantalla”. Dependiendo del modelo de reloj varían también las opciones de interación. Los fabricantes han ido introduciendo diferentes formas de solucionar esta cuestión, ya sea introduciendo una rueda lateral o soportando los comandos hablados.

4 “Adaptar el modelo de pago”. Quadram aconseja atención especial al software de eCommerce o a las aplicaciones que permiten realizar transacciones. Ésta es una parte sensible de todo negocio, por lo que habrá que comprobar si el sistema de pago varía de uno a otro dispositivo disponible en el mercado.

5. “Aprovecha las funcionalidades estrella que, en el caso de los relojes, es la de recepción de notificaciones”. Aunque los wearables, por mera cuestión de espacio, presentan ciertas limitaciones, también tienen sus ventajas. Una bastante clara es la posibilidad de emitir alertas que serán recibidas al instante. En vez de convertirlo en un canal para el spam, intenta destacar información de valor para enganchar a los usuarios a tu propuesta.