Bulgaria: Las teleco en el mundo al revés

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El país, el más pobre de la Unión Europea, ha marcado a las telecomunicaciones como uno de los sectores prioritarios.

Silicon News continúa con su particular viaje a través de los mercados teleco más inusuales del mundo. Tras Macedonia, turno para Bulgaria, el país más pobre de la Unión Europea.
Ismael Fernández. Especial desde Bulgaria. Si hace poco dábamos a conocer que los operadores locales no permitían la portabilidad telefónica (aún no la facilitan todos), ahora veremos por qué el país tiene un mercado ‘al revés’.

Pero antes hay que saber que esta república del Este es miembro de la UE desde 2007 y sus más de siete millones de habitantes  escriben en cirílico y usan la leva como moneda a la espera de entrar en la eurozona. Pero lo que realmente hace distintos a los búlgaros es que afirman girando la cabeza de un lado a otro y niegan moviéndola de arriba a abajo, es decir al revés que el resto de Europa. De esta manera lo que para Occidente sería un claro gesto de ‘Sí’ para los búlgaros es todo lo contrario, así que cuidado a la hora de cerrar negocios ‘a la búlgara’…

Lo que sí está claro es que, como en otros estados ex comunistas, la transición hacia el capitalismo ha sido difícil. Tras la caída del régimen en 1989 y la pérdida de los antiguos socios comerciales, Bulgaria sufrió una profunda crisis que se ha visto agravada por la actual situación económica mundial y más concretamente por la griega, de quien pasó a depender económicamente en gran medida. Ahora, una vez que ha conseguido frenar la emigración de la población, el principal problema que afronta es el desempleo, seguido por los bajos ingresos.

Un sector pujante

A pesar de ser un país eminentemente agrícola, la estructura económica ‘balcánica’ ha evolucionado rápidamente en la última década y Bulgaria ha marcado las telecomunicaciones como uno de sus sectores prioritarios. Se trata de un mercado en plena ebullición donde las 100 empresas más importantes alcanzaron unos ingresos de 2.540 millones de euros, lo que supone el 7,45% del total del PIB búlgaro de 2008. Asimismo, y según Invest Bulgaria, los gastos en TIC crecieron un 20,5%, superando así a todos los países de la zona y la media de la UE (situada en el 15%).

En relación a Internet, este servicio se ha hecho cada vez más popular en Bulgaria, donde se han alcanzado los 4 millones de usuarios en 2010, siendo 800.000 suscriptores de banda ancha. Según el Instituto de Estadística, casi un 40% de los búlgaros usa regularmente la red, un porcentaje que llega al 75% entre los jóvenes.

Así, un 31,7% de sus hogares cuentan ya con ordenador y un 29,6% también con conexión a la red, por lo que los cibercafés están prácticamente extinguidos, a pesar de que se hicieron muy populares en los 90. Además, la mayoría de las cafeterías y bares ofrecen Wi-Fi gratuito, por lo que no tienen mucha razón de existir.

¿Quién ‘maneja’ los cables?

Y es que este mercado está experimentando rápidos cambios derivados de la aparición de nuevas tecnologías, la inversión extranjera, y la ‘reciente’ liberación a finales de 2002. Así, la última novedad es la fusión de dos de los mayores operadores de cable, CableTel y Eurocom, que han pasado a llamarse Blizoo tras su compra por EQT. Este grupo sueco ha apostado fuerte para poder competir con Vivacom (anteriormente Bulgarian Telecom).

A día de hoy, Vivacom, el antiguo monopolio nacional, continúa controlando el 97% de las líneas telefónicas fijas, así como el ADSL, que representa el 30% de del mercado de banda ancha. En la actualidad, LAN es la plataforma dominante del país, aunque se espera que pierda fuerza a favor del ADSL así como del 3G a través de módems USB (muy de moda en estos momentos) y el WiMAX (que no es tan popular por estas tierras).

La red búlgara cumple con los estándares internacionales, aunque uno de sus rasgos distintivos es la separación del tráfico de banda ancha búlgara y el internacional. Esta separación surgió cuando los proveedores de Internet introdujeron el LAN, ya que creó una demanda de contenidos locales baratos (sobre todo en lo que se refiere a P2P) para los que se necesitaba mayor velocidad.

En la actualidad, la diferencia de volúmenes entre el tráfico local e internacional en Bulgaria es aproximadamente de cinco a uno. Este fenómeno es bastante común en Europa del Este, especialmente en países como Rusia, donde el LAN ofrece la posibilidad de elegir entre nacional e internacional.

La privatización de un monopolio

Los tres operadores locales de GSM  no se quedan atrás en cuanto a dinamismo se refiere, en un país donde la tasa de penetración de la telefonía móvil asciende al 140%. A pesar de que M-Tel, Globul y Vivacom vieron como bajaba el número de abonados a finales de 2009 debido a la desconexión de las tarjetas SIM inactivas, se espera que el crecimiento regrese a un ritmo del 3% en los próximos años, según un análisis de la web de servicios económicos Bharat Book.


Vivacom, anteriormente Bulgarian Telecom (BTC), ha vivido una época convulsa desde su privatización. El 65% de sus acciones se vendieron en 2004 a Viva Ventures y el resto salió a Bolsa. Pero esta compañía con sede en Austria fue vendida a la británica Novator, que a su vez  fue adquirida por AIG en 2007.

El grupo estadounidense, que había aumentado su participación en BTC hasta un 94%, se vio asfixiado por problemas económicos y el año pasado vendió  parte de sus activos a Bridge Partners LP (filial de Pacific Century, una empresa de Hong Kong). En esta etapa reciente BTC se fusionó con Vivatel (proveedor de telefonía móvil) y juntos pasaron a llamarse Vivacom. Así la compañía resultante se convirtió en el tercer operador de telefonía móvil de Bulgaria, con 1,35 millones de suscriptores que tiene en la actualidad.

Hasta este momento, BTC no tenía licencia por lo que Mobitel le cogió la delantera y a día de hoy es la principal compañía de telefonía móvil de Bulgaria. Esta compañía opera bajo la marca M-Tel y está en manos de Austria Telecom. Fue el primer operador en lanzar una red de teléfonos móviles en el país en 1995 y hasta finales del año pasado tenía 5.300.000 abonados. Con una cuota de mercado del 50% es la favorita de los búlgaros.

La segunda teleco en conseguir una licencia móvil, en diciembre de 2000, fue Globul. Esta empresa forma parte de Cosmote, la unidad móvil del grupo de telecomunicaciones griego OTE. Globul es el segundo operador búlgaro por número de abonados, ya que cuenta con una base de 3,9 millones de suscriptores.

El reto de este subsector consiste en mejorar la calidad del servicio para atraer a nuevos clientes de contrato e Internet móvil, ya que, excepto en algunas zonas montañosas, la cobertura no es ningún problema. Está garantizada en más del 90% del territorio. Con este panorama, al igual que ocurre con los cibercafés, los teléfonos públicos está en desuso, aunque aún funcionan con tarjetas de las compañías Mobika o Bulfon.

TDT

La TDT aún está en pruebas en Bulgaria, ya que tan sólo la capital, Sofía, cuenta con 800 transm
isores
que la empresa encargada de desarrollarla, NURTS, ha instalado de manera experimental desde 2006.

NURTS está en manos de Vivacom, aunque hace tan sólo un mes, acordó vender la mitad a un inversor privado, Mancelord, un acuerdo que está a la espera de la pertinente aprobación institucional. Esta joint-venture serviría para impulsar económicamente la infraestructura necesaria para la televisión digital. Pero en los últimos días se cuestiona la transparencia acuerdo.

Bulgaria cuenta con la capacidad y el potencial suficientes para desarrollar un sector con futuro para que se convierta en uno de los principales motores económicos que hagan que, el hasta ahora país más pobre de la UE, abandone esta posición. Cuenta con claras ventajas fiscales para proyectos que inviertan en telecomunicaciones, mano de obra formada, costes cláramente más baratos y gracias a su localización geográfica es un puente entre Europa y Asia.

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