¿Cómo emprender sin (mucho) dinero?

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Los inicios en los negocios suelen ser duros, especialmente a la hora de conseguir la ansiada rentabilidad. Spotcap nos cuenta cómo sobrevivir en los primeros momentos.

Los inicios nunca son fáciles, mucho menos cuando es uno mismo el que ha decidido marcarse su futuro profesional con la creación de su propio negocio. Pero eso no quiere decir que emprender, y tener éxito, sea imposible. Ni siquiera cuando el margen de dinero que se cuenta de partida no es lo amplio que se desearía.

Desde Spotcap nos dejan 6 pautas a seguir en estos casos:

1. “Combina tus habilidades con las oportunidades del mercado”. Para lanzarse al mundo de las startups, más allá de la financiación, la base es partir con una idea original debajo del brazo o una manera de hacer las cosas que diferencien el negocio que se quiere crear del resto. Analiza bien a la competencia y no te olvides de identificar qué es lo que están reclamando los usuarios. Qué es lo que necesitan. Qué es lo que les gustaría obtener sin tener que esforzarse. Y qué es lo que sabes hacer tú y tampoco te obligará a esforzarte hasta el punto de odiar tu trabajo, simplemente a disfrutarlo.

2. “Impulsa tu negocio con el asesoramiento gratuito de un experto”. Cuando se trata de apuntalar un negocio de nueva creación, uno de los componentes que debes aportar a sus cimientos es un plan de empresa. Éste te servirá para ordenar tus pensamientos y para valorar la viabilidad de tu proyecto. Y no hace falta que pagues por ello. Existen organismos públicos, por ejemplo, que ponen expertos y tutores a disposición de los emprendedores para guiarles en estos primeros pasos.

3. “Céntrate en los ingresos”. Como tercer punto, Spotcap habla ya de pensar cómo conseguir los ingresos que convertirán tu sueño en algo viable y real. Esto ya debería ir contemplado en el plan de empresa pero es que, además, para evitarse problemas y agonías demasiado prolongadas, también debería ponerse en práctica cuanto antes. Parece que lanzar un producto gratuito y dejar para más tarde la discusión sobre cómo se va a rentabilizar la propuesta no es lo más recomendable para intentar sobrevivir.

4. “El secreto de la financiación está en la masa”.  Si los ingresos no llegan de buenas a primeras por la vía de los consumidores y el pago directo, habrá que recurrir a fuentes de financiación. Hay concursos, hay programas especiales para emprendedores, hay créditos y hay incluso plataformas de crowdfunding. Se elija el camino que se elija, todos ellos coincidirían en una cosa: cuantos más usuarios hayas conseguido enganchar a tu idea, mayor valor tendrá.

5. “Pon tus gastos a dieta”. Suena a refrán antiguo, pero es cierto: opera con cabeza y no te gastes el dinero que no tienes. O, cuanto menos, no despilfarres. No asumas pagos por encima de tus posibilidades. Intenta limitar al máximo aquellos gastos vinculados, por ejemplo, al alquiler de un local y no te fijes un sueldo demasiado elevado al principio. Los expertos aconsejan ser avispado también a la hora de negociar las fechas de pago de servicios ofrecidos por proveedores.

6. “Corre la voz”. Como es lógico, si tu idea es buena pero nadie la conoce, quedará condenada al fracaso. Tal y como decíamos antes, la clave radica en enganchar al mayor número de gente posible. Pero las partidas publicitarias suelen ser bastante elevadas y seguramente no podrás permitirte contratar a agencias profesionales hasta más adelante. Aquí sólo cabe la originalidad. Intenta diferenciarte a la hora de darte a conocer y tira de contactos. Lleva tu negocio a Internet, usa las redes sociales, habla con los medios y promueve el diálogo.

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