Análisis: CPD, el próximo reto de Cisco

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La compañía pretende ayudar situar su nueva familia de equipos Nexus en el centro de la red para alcanzar 50.000 millones de dólares en ingresos.

Hace un par de semanas, el gigante del networking Cisco anunció la mayor renovación de su oferta para el mercado de gran cuenta desde que presentó la conocida familia de switches Ethernet Catalyst en 1994.
Se trata de Nexus 7000, un chasis modular capaz de combinar en la misma plataforma de hardware y software funciones de routing IP, switching Ethernet, seguridad y almacenamiento. La solución, que Cisco ha preparado a conciencia durante los últimos tres años y que pretende gozar de un ciclo de vida de décadas (al igual que ha sucedido con los Catalyst) conforma la columna vertebral de la oferta de Cisco destinada a los modernos centros de datos (CPD).
Y es que durante más de 20 años Cisco ha sido el principal proveedor de tecnología de networking para empresas de todos los tamaños a escala mundial, contando con más del 80 por ciento de cuota de mercado en los segmentos de routing IP y de switching Ethernet durante varios años.
Pero dado que el fabricante pretende elevar su facturación hasta nada menos que 50.000 millones de dólares en los próximos años (en 2007 obtuvo unas ventas netas globales de 35.000 millones de dólares), debía estudiar nuevas alternativas.
Para ello, la compañía de John Chambers ha estado impulsando su participación en el mercado de proveedores de servicios, sin olvidar su entrada en el segmento de electrónica de consumo y la mayor aproximación a las micro-pymes con su gama de equipos Linksys (que en julio cambió su nombre al de Cisco).
No obstante, el ámbito corporativo sigue suponiendo para Cisco más de la mitad de sus ventas globales. A la par, el mercado empresarial de routers y switches se está convirtiendo en una ‘commodity’, por lo que los márgenes de beneficio son cada vez menores.

Por todas estas razones, el fabricante ha optado por dar un giro -muy meditado y elaborado-, a su estrategia para la gran empresa, que consiste precisamente en su nueva aproximación al CPD con la familia Nexus 7000.
Pero antes debe convencer a los directores de sistemas que esta máquina multi-función es lo que realmente necesitan para responder a sus demandas de consolidación en la red. Tarea difícil, ya que la estrategia de Cisco -donde los dispositivos de red se sitúa en el centro de todos los sistemas-, choca con las aproximaciones de algunos de sus partners más importantes.
Es el caso de IBM, HP y el resto de fabricantes de equipos servidor -cuya visión se basa en situar los servidores en el centro de la red corporativa-, además de competir con algunos fabricantes de conectividad de almacenamiento SAN como Brocade y de hardware y software como EMC, quien sitúa el almacenamiento en el centro de los sistemas.
El sentido de Nexus
A medida que entidades y consumidores adoptan cada vez más aplicaciones basadas en al web, la cantidad de datos a los que se accede y almacenan se multiplica exponencialmente. A esta tendencia contribuyen redes sociales como Facebook o MySpace y los nuevos mecanismos de colaboración on line de las empresas.
Así, los centros de datos se colapsan de servidores y dispositivos de almacenamiento que en la mayoría de los casos tan solo utilizan entre un 25 y un 35 por ciento de su capacidad. Para resolver este problema, la virtualización se ha impuesto en los CPD como método de consolidación. En este sentido, la plataforma Nexus 7000 consolida múltiples funciones en un solo dispositivo (routing IP, switching Ethernet, seguridad y almacenamiento).
Pero no reemplaza a los servidores o arrays de almacenamiento, sino que pretende ayudar a las compañías a utilizar estos equipos de forma más eficiente con una plataforma que aboga por virtualizar y consolidar el CPD mediante inteligencia de red.

La nueva visión de Cisco, con Nexus en el centro de la red inteligente, pretende convertirse en la mejor respuesta para virtualizar el centro de datos, compitiendo en parte frente a sus propios partners y alejándose de sus tradicionales contrincantes Nortel o 3Com.
 
Y no es que la compañía se olvide de sus clásicos productos de networking, sino todo lo contrario. Los equipos Catalyst, junto a los criterios de convergencia y nuevos diseños como software para los profesionales móviles, sirven de catapulta y apoyo necesario a esta estrategia de control centralizado.
Vocación de cambio
Aunque habrá que esperar algún tiempo para conocer la evolución de esta estrategia, Cisco ha sabido conjugar una vocación de ingeniería de casi 25 años con los recursos de marketing y ventas necesarios para transformar esa innovación en cuota de mercado.
 

Su CEO John Chambers ha tenido mucho que ver en este proceso. Al frente de la firma desde 1995, hace algo más de tres años que ha estado preparando a la compañía para dar ahora este salto generacional hacia la virtualización del CPD liderada desde la red, gracias a la creación de la división Advanced Technology Group.

Además, la influencia de Cisco en el mercado es tan grande que, cuando hace un par de semanas anunció una previsión de resultados económicos a la baja para su tercer trimestre fiscal debido a la cautela de los clientes, se tambalearon ligeramente las acciones de firmas tan consolidadas como HP, IBM, Google o Microsoft.

Mientras tanto, tampoco hay que olvidar el trepidante avance de la competencia. En su mercado natural, Cisco se enfrenta ahora a un Juniper que ha ganado posiciones en el segmento ‘core routing IP’ para operadoras. Huawei también compite en la gama alta, mientras HP, Nortel o 3Com lo hacen en productos para la empresa.

Pero además, Juniper acaba de lanzar su nueva familia EX Series, que suponen su entrada en el segmento de switches para LAN, tan nuevo para Juniper como copado por Cisco. Todo un reto para ambos.

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