Criticar el canon digital no sale gratis: se cargan a Carlos Castro

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Leemos con tristeza que el director general de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de Extremadura y “padre” de LinEx, deja el cargo “a petición propia”. Nos tememos que su defensa del software libre y los estándares abiertos, y su valiente oposición al canon digital, le haya costado el puesto.

“Querer ganar el gobierno, sólo con el favor de una clase artística mediocre, que no sabe vivir sin las subvenciones y los diezmos, es una vergüenza. La gran mayoría estamos de espaldas a esos especuladores que se llaman progres y que mima esta izquierda mendicante de favores”.

Una cita contra el canon digital para enmarcar, más viniendo de un político socialista, que como muchos otros estaban/están en contra de un impuesto abusivo, injusto y arbitrario, aunque solo una minoría se haya significado públicamente con tal valentía.

Según Castro, la sociedad de autores está “chantajeando a la izquierda”. “Tirando por lo bajo”, la SGAE habría obtenido del software libre extremeño más de 500.000 euros, dijo.

Estas críticas, desautorizadas por la Junta de Extremadura ante las presiones de Moncloa, le acaban costando el puesto a uno de los impulsores del proyecto LinEx, que ha hecho grande a una comunidad “pequeña” en población o PIB, pero que ha cometido el atrevimiento de implantar una alternativa válida al software propietario en la administración pública.

Rafael Martín Espada, ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid, será su sustituto. Suponemos que los rectores de la junta le habrán explicado bien el significado de la frase “el que se mueve no sale en la foto”. O quizá no, y sea tan díscolo pero tan valiente como Castro.

En principio descanse en paz unos de los proyectos de código abierto en organismos oficiales más importantes del mundo.

vINQulos
Asociación de Internautas

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