Documentos desvelados por Snowden demostrarían que la NSA almacena millones de direcciones de email de todo el mundo

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La Agencia de Seguridad Nacional llevaría años “coleccionando” direcciones de correo electrónico así como de remitentes de mensajería instantánea de millones de usuarios de todo el mundo, entre ellos de ciudadanos americanos, lo que entraría en contradicción con lo que en alguna ocasión han argumentado desde dicha agencia gubernamental. El origen de esta información estaría en documentos clasificados a cuyo contenido habría tenido acceso el controvertido Edward Snowden.

Cuando redactamos un mensaje de correo electrónico o enviamos un mensaje a través de alguna de las herramientas de mensajería instantánea parte de la información que contiene dicho envío tiene que ver con la identidad de emisor y receptor, y esa sería la información que durante años, pacientemente, habría ido recopilando la NSA como forma de tener perfectamente “fichadas” las relaciones entre usuarios de la Red.

El análisis de esas redes de comunicación entre usuarios de mensajería electrónica permitiría a su vez trazar las relaciones personales entre individuos, que sería la información que interesaría a la NSA, en base a sus comunicaciones electrónicas. En un solo día la NSA es capaz de identificar, clasificar y almacenar las direcciones procedentes de más de 400.000 emails de Yahoo, 100.000 de Hotmail, 33.000 de Gmail, 80.000 mensajes privados de Facebook y casi 23.000 de otros proveedores. Al cabo del año se procesarían más de 250 millones de de direcciones de correo electrónico. Además de los servicios de chat en directo cada día podrían llegar a almacenarse más de 500.000 listas de contactos.

La forma de conseguir estos datos sería mediante acuerdos secretos con empresas de telecomunicaciones no estadounidenses así como a través de intercambio de información con servicios de inteligencia de naciones aliadas que mantienen sus propios controles sobre las instalaciones que dirigen el tráfico en Internet. El problema (para las autoridades estadounidenses) llegaría al estar interviniendo también comunicaciones de ciudadanos estadounidenses, tantos como decenas de millones de los mismos.

Otro problema añadido y que tocaría mucho más profundamente las implicaciones sobre la vulneración de la privacidad se referirían a que en esta recopilación de datos entraría también parte del propio contenido de los correos electrónicos y mensajes, puesto que en ocasiones en esa información sobre emisor y destinatario puede aparecer las primeras líneas del propio mensaje.

vINQulo

The Washington Post

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