El almacenamiento de datos ante la encrucijada cloud

CloudDatos y Almacenamiento

En una era en la que el volumen de datos crece exponencialmente, los modelos de almacenamiento en la nube ganan enteros cada día que pasa. Daniel Maganto, director general de CommVault Systems Iberia, reflexiona sobre ello en este artículo.

Las NTIC y la actual coyuntura económica están obligando a las organizaciones de todo el mundo a considerar las soluciones basadas en la nube como una fórmula estratégica de primer nivel para poder aminorar unos crecientes costes de infraestructura de almacenamiento de datos. Ayudar a los clientes a apostar por un modelo integral de almacenamiento en la nube que reduzca sus costes de hardware y les permita pagar sólo por lo que necesitan en cuanto a capacidad de almacenamiento se refiere se convierte en un gran desafío que afecta a las empresas que desarrollan su actividad dentro del sector en calidad de fabricantes, comercializadores y/o integradores.

El fenómeno del cloud computing está transformando de forma sustancial los procesos de almacenamiento de datos y sus ulteriores fases de realización de copias de seguridad, archivado, recuperación e indexado, entre otras. Y también está modificando la manera de asignar los recursos (humanos y económicos) a ese conjunto de procedimientos. El cloud storage es una realidad que llama a la puerta de organizaciones de la más variada índole, tanto por el sector en el que llevan a cabo su actividad, como por su titularidad (pública o privada) y tamaño (desde las grandes corporaciones hasta pymes que están decidiendo apostar por esta novedosa fórmula).

Un estudio realizado por CommVault Systems entre más de 500 clientes en todo el mundo ponía de relieve que más de la mitad (el 52 por ciento) de ellos está considerando la utilización de servicios de almacenamiento de datos en la nube a corto o medio plazo. Y no sólo eso: es que además, una vez que se haya producido el desplazamiento del dato a la nube, el 24 por ciento prevé conservarlo durante más de seis años y el 8 por ciento durante más de diez años. La mayoría de los que así piensa subraya que el factor esencial para valorar esta opción es el crecimiento exponencial en el volumen de los datos, en gran medida derivado del fortísimo incremento de los contenidos digitales en un entorno caracterizado por la necesidad de compartir dichos contenidos, en lo que un número creciente de analistas y estudiosos califican como web 2.0.

Este notable crecimiento cuantitativo está planteando a las organizaciones no sólo problemas sobre la capacidad real de sus sistemas de almacenamiento de datos sino complicaciones adicionales que tienen que ver con aspectos como la lentitud que implica el cumplimiento de los requerimientos legales establecidos en esta materia y lo costoso que es poner en marcha (y, sobre todo, mantener) una infraestructura de almacenamiento. Bajo esas premisas, el futuro del almacenamiento en la nube pasa por el cumplimiento y adecuación a un conjunto de requerimientos que ya están siendo expresados, con mayor o menor intensidad, por los clientes. Entre estas necesidades me gustaría recalcar tres fundamentales: apuesta por la seguridad, la privacidad y la transparencia; simplicidad en la gestión; y reducción de los costes.

Las dudas sobre los verdaderos niveles de seguridad, privacidad y transparencia constituyen uno de los grandes caballos de batalla del almacenamiento en la nube puesto que todavía existe un cierto nivel de escepticismo a la hora de desplazarse a un modelo de estas características: ¿qué ocurre cuando los datos salen de un sistema TIC ubicado en las oficinas del cliente; quién tiene acceso a dichos datos; qué uso puede hacer de los mismos; cómo recuperar datos procedentes del exterior?, son cuestiones que siempre aparecen cuando se alude a este tema. La única fórmula eficaz para superar este obstáculo es llegar a acuerdos estratégicos de colaboración entre proveedores de cloud storage y fabricantes de software de almacenamiento de datos, cuya actuación combinada contribuya a aminorar la complejidad en la migración y gestión de datos en la nube, al tiempo que reduzca dichas preocupaciones.

Al mismo tiempo cobra particular relevancia la simplicidad en la gestión. Los clientes demandan que el almacenamiento en la nube se sustente en soluciones integrales, basadas en una única plataforma, y no en una mera yuxtaposición de programas que contribuyan a complicarles el proceso. En esta misma línea se va a demandar con fuerza creciente una simplificación en la migración a funcionalidades de protección, archivado y eDiscovery de todo tipo de datos almacenados en la nube (y aquí podemos incluir desde bases de datos hasta entornos de datos virtualizados, por citar algunos aspectos).

Daniel Maganto es director general de CommVault Systems Iberia

Y por último nos encontramos ante la reducción de costes económicos, que siempre ha de ser compatible con los máximos niveles de fiabilidad del sistema, que se demanda a este tipo de soluciones. Tal ahorro pasa por implantar entornos de cloud storage que permitan aprovechar las actuales infraestructuras, así como por la habilitación de funcionalidades para que los clientes puedan fácilmente implementar módulos de deduplicación integrada y encriptación, con el fin de reducir aún más dichos costes al tiempo que aseguran la entrega y recuperación de los datos almacenados en la nube. La posibilidad de gestionar en modo remoto la recuperación de desastres es, para muchas organizaciones, la “guinda del pastel”.

Por todo lo hasta el momento indicado podemos concluir que, a medida que aumenta el número de usuarios finales que consideran que la nube es una opción para el almacenamiento de sus datos, las soluciones integradas basadas en una gestión común se erigen en una opción para extender los datos en la nube sin tener que suprimir ni que sustituir las actuales infraestructuras TIC. Con la proliferación que hay en el mercado de aplicaciones en la nube, lo mejor es contar múltiples copias de datos geográficamente dispersas, con el fin de garantizar los mayores niveles de protección y disponibilidad de dichos datos.

Expresado con otras palabras, si tuviera que hacer alguna recomendación a alguien que esté pensando en implantar una solución de almacenamiento en la nube, le diría que se tome su tiempo, vaya de la mano de algún partner de confianza que conozca el estado del arte en cuanto a cloud storage se refiere y sea realmente independiente, y examine con él las ventajas e inconvenientes de los principales fabricantes del sector. Su organización saldrá ganando y usted se ahorrará más de un dolor de cabeza.

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