El reto del Big Data para las pymes

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Publirreportaje. Recopilar todos los datos dispares en un formato para que puedan interpretarse de forma eficaz no es una tarea sencilla pero aporta una gran rentabilidad. Sage, además, apunta los beneficios del Big Data para mejorar la gestión empresarial.

La enorme cantidad de datos que existen puede plantear un gran problema a las empresas. El peligro está en que estas no sean capaces de afrontar el desafío de analizar dicha información, desaprovechen oportunidades y pierdan su ventaja competitiva.

El verdadero valor del Big Data se deriva de la capacidad para interpretar los datos y para tomar decisiones inteligentes que en última instancia repercutirán positivamente en las finanzas de la empresa. Por eso, Big Data es tan importante tanto para las pymes como para las grandes corporaciones.

Hay una clara diferencia entre los datos estructurados, aquellos que se tipifican y se asocian bajo un mismo valor; y los no estructurados, que se almacenan como objetos aislados, sin una estructura uniforme.

Sin embargo, en el mundo el 80% de los datos que se generan están desestructurados y estos crecen 15 veces más rápido que los estructurados.

En el transcurso de diez años se prevé que la producción digital globalmente se multiplique por veinte, alcanzando los 35.000 exabytes en 2020, según IDC.

El análisis de grandes conjuntos de datos no solo ofrece un inmenso atractivo comercial a las empresas, sino que también ayuda a mejorar los procesos de gestión.

“No hay duda de que, si se aplican de forma eficaz, los proyectos de Big Data pueden aportar muchísimo valor. Sin embargo, no se trata de un ejercicio sencillo, sobre todo para las empresas pequeñas que no cuentan con las infraestructuras ni los conocimientos internos”, explica Charles Teversham, Director general de Sage Alchemex.

Iniciativas que supongan el mayor impacto en el menor tiempo

La explotación de los grandes conjuntos de datos es una poderosa tendencia de inversión.

A medida que los formatos digitales se vuelven más sofisticados se crean más y más datos, y si estos ingentes volúmenes de datos se capturan y se analizan eficazmente pueden mejorar la productividad y competitividad de las empresas de una amplia gama de sectores.

La inteligencia empresarial resulta clave para la capacidad de competir, pero muchas pequeñas y medianas empresas aún no han adoptado iniciativas adecuadas para aplicar dicha inteligencia a sus propios datos internos.

El Big Data es la clave para ello. “Puede generarse mucho valor si se aprovecha este primer paso para mejorar el negocio antes de hacer frente a otros retos”, explica Teversham.

“Hay que evitar intentar hacerlo todo a la vez para obtener esa ventaja competitiva. Mi consejo para las pymes que se embarquen en proyectos de Big Data es que elijan una o dos iniciativas que supongan el mayor impacto en el menor tiempo y que las concluyan”, afirma el director de Sage Alchemex.

Mejorar la toma de decisiones

De acuerdo con un informe de Gartner publicado a finales del año pasado, el 49% de las empresas implanta Big Data para aumentar la eficiencia de su empresa y reducir costes o identificar riesgos, mientras que el 55% espera que le ayude a mejorar el servicio al cliente.

Uno de los dilemas a los que se enfrentan las pymes es que no pueden costear la infraestructura física para interpretar los grandes volúmenes de datos desestructurados, pero pueden beneficiarse considerablemente de los modelos de producción para mejorar la toma de decisiones.

Así, externalizar estos proyectos a los expertos se convierte en una gran opción. Aquí entran en juego las soluciones en la nube con sofisticadas aplicaciones que han sido diseñadas especialmente para manejar grandes volúmenes de datos.

Un factor importante para las pymes es aprovechar las aplicaciones SaaS (software como servicio) que pueden dar acceso a proyectos de Big Data para un nicho o sector determinados, de forma que complementen fácilmente sus iniciativas internas.

Asimismo, el uso de Big Data puede ayudar a mejorar aspectos del gobierno corporativo, creando determinados controles de riesgos; y los equipos directivos de las empresas lo emplean para medir el rendimiento y hacer posible la toma de decisiones efectivas en tiempo real.

Entre otras funciones, también se emplea Big Data en la selección de personal y los departamentos de RR.HH. A través de aplicaciones especializadas se filtran los candidatos y los CV se analizan automáticamente.

Big Data para el crecimiento

El fenómeno Big Data plantea desafíos a la hora de usar e interpretar los grandes conjuntos de datos en beneficio de las organizaciones, para su propia rentabilidad.

Las medianas empresas en Europa están luchando por hacer frente a los grandes volúmenes de datos, abrumadas por la gran cantidad y variedad de información que afecta al negocio. Sin embargo, tienen dificultades para aprovechar el potencial del Big Data.

El informe de Gartner concluía que la mitad de los directivos cree que el Big Data podría beneficiar a sus negocios pero que no saben cómo hacerlo. Las empresas están dispuestas a gastar dinero en esta tecnología aunque pocas establecen un plan de acción para determinar concretamente lo que van a hacer con ella.

Las últimas previsiones sobre el impacto que tendrá el Big Data en la economía europea apuntan a que aportará 206.000 millones de euros en 2020. Esto supondrá que será un elemento potenciador de la creación de empleo en la región, donde llevará a un incremento del 1,9% del PIB y, concretamente, en el sur de Europa a un aumento del 1,6%.

En el caso de España, el 96% de las compañías estudia la implantación de tecnologías relacionadas con Big Data en el transcurso de los próximos 12 meses.

Las pymes también se beneficiarán de un acceso más amplio a financiación y mercados, mejorando sus procesos de negocio gracias a esta tecnología.

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