El taxi declara la guerra a Uber

Los taxistas europeos se han puesto en pie de guerra esta semana, reclamando medidas legales que impidan la utilización de aplicaciones como Uber.

El sector del taxi identifica a Uber como su principal ‘enemigo’. Dicha aplicación, disponible en iOS y Andorid, permite al usuario ponerse en contacto con conductores particulares dispuestos a realizar el trayecto deseado.

En pocos minutos, el conductor escogido le recogerá. No hace falta llevar efectivo ni tarjeta para pagar, sino que basta con el smartphone, a través de la propia app. Uber ejerce como intermediario, por lo que al registrarse hay que indicar una tarjeta a la que se cargarán los cobros.

Los taxistas consideran que se trata de intrusismo profesional y competencia desleal. Creen que son taxis particulares encubiertos, pese a que los conductores carecen de las autorizaciones pertinentes. Además, se trata de una actividad ‘en la sombra’, por lo que los conductores no declaran los ingresos por la prestación de estos servicios.

Los profesionales de Madrid, Barcelona, Londres, Berlín, París, Hamburgo, Milán o Nápoles se movilizaron esta semana para reclamar la prohibición de estos transportes alternativos. Sin embargo, los efectos de las huelgas quizá hayan sido contraproducentes. Ha dado a conocer una app que aún era poco conocida en nuestro país. De hecho, el número de descargas de Uber se ha multiplicado en estos días, encaramándose al top en iTunes y Google Play. Muchos usuarios se la han instalado la curiosidad; y otros habrán recurrido a ella para poder desplazarse, dada la ausencia de taxis.

La reacción gubernamental ha sido inmediata en España. El pasado 9 de junio, el Ministerio de Fomento publicó un comunicado recordando que “es necesaria autorización para el transporte de viajeros en turismos por cuenta ajena mediante retribución económica”. Además, advirtió de que quienes presten estos servicios sin autorización pueden ser sancionados con multas de hasta 6.000 euros, que se disparan hasta los 18.000 euros en caso de ser reincidente. Y las sanciones se extienden hasta los usuarios, con multas de hasta 600 euros.

Esta respuesta inquietó a los usuarios de plataformas parecidas a Uber, como DJump, Taxipal, Hailo, Taxify o, sobre todo, Blablacar. Ésta última  pone en contacto a conductores y usuarios para compartir los gastos del viaje en el coche del particular. Fomento tuvo que salir al paso para aclarar que compartir gastos no está prohibido, por lo que los usuarios de Blablacar pueden estar tranquilos. Al menos de momento, puesto que Fenebús, la patronal de transporte en bus, ya denunció a esta plataforma en marzo, como recogía Expansión.

Uber, lejos de amilanarse por las protestas, aprovechó la polémica para lanzar una ofensiva comercial, ofreciendo un descuento del 50% en todos los trayectos realizados durante la huelga a los usuarios que compartieran su viaje con otro usuario.

Por su parte, la Comisión Europea ha rechazado la petición de España de intervenir en el conflicto entre Uber y el sector del taxi, como informaba Europa Press. Neelie Kroes,  vicepresidenta de la Comisión y responsable de Telecomunicaciones,  afirmó el miércoles que la huelga “no funcionará”, instando al sector a que se adapte a las nuevas tecnologías y dialogue.