El debate de los portátiles a 100 dólares

Empresas

Que ya no son de 100, sino de 150. ¿De verdad se puede construir un portátil a un precio tan bajo? ¿Y es de verdad un portátil lo que los niños del Tercer Mundo necesitan?

El debate continúa. Ayer, en un artículo publicado por The New York Times defensores y detractores daban sus razones.

Mary Lou Jepsen, responsable tecnológica del proyecto de Negroponte, antigua diseñadora en Intel, encontró la manera de reducir los costes de la pantalla hasta 40 dólares, reduciendo el consumo de energía en más de un 80 por ciento. Además, la pantalla es perfectamente visible con la luz solar.

Esta mejora y otras parecidas son las que han hecho que muchos escépticos hayan terminado creyendo en el proyecto “sin ánimo de lucro” de One Laptop Per Child (OLPC). Cinco países: Argentina, Brasil, Libia, Nigeria y Tailandia han firmado ya pre-acuerdos para poner a disposición de millones de estudiantes estos portátiles, que empezarán a fabricarse a mediados de 2007.

La pregunta es si estos ordenadores serán de verdad una ayuda para la educación en estos países. Seymour Papert, científico y educador asesor del proyecto OLPC dice que cuando se de a la gente joven ordenadores y se les permita explorar con ellos, “ellos solos aprenderán a aprender”. Esto, según Papert, es un conocimiento mucho más importante que la que puede transmitirse a través de cualquier estrategia de educación tradicional, centradas en la memoria o los exámenes.

La idea es que los chicos puedan también responsabilizarse de mantener estos sistemas, en vez de tener que confiar en terceros o crear burocracias para hacerlo.

Quien no se justifica es porque no quiere. Los que sí van a ganar con este proyecto altruista son los de Quanta Computer, la empresa taiwanesa fabricante de estos portátiles.

Más información aquí.

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor