Electrolineras: la solución al círculo vicioso del coche eléctrico

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Son muchos los que piensan que no hay más coches eléctricos porque faltan puntos de recarga y viceversa, esto podría terminar si prospera el proyecto de Telefónica para convertir las cabinas telefónicas en surtidores para los coches verdes. Vídeo

Sin duda es una buena idea: un coche que consume hasta cuatro veces menos que los tradicionales, no contaminante, exento de ruidos y que a la larga sale más barato al alimentarse con energías alternativas.

El coche eléctrico es ideal para la ciudad pero aún está en una fase más que embrionaria y le faltan demasiados ajustes para ser una realidad. Aún así, tanto los gobiernos como las grandes marcas y los expertos están convencidos de que éste es el futuro y por esta razón apuran sus iniciativas.

Todos quieren su parte del “coche verde”

Prácticamente todos los grandes fabricantes de coches ya han presentado en el mercado sus modelos de coche eléctrico. También los gobiernos se han apresurado a anunciar a bombo y platillo ayudas bastante sustanciosas para los ciudadanos que se decidan por el coche eléctrico.

En España se hablaba de unas subvenciones que llegarían a los 7.000 euros por vehículo (que habrá que ver de donde salen) y de planes como Movele, con el que se prevé la introducción de 2.000 vehículos y hasta 500 puntos de recarga en dos años.

Y las empresas no iban a ser menos. Gas Natural Fenosa y RACC, por ejemplo han llegado a un acuerdo para la promoción del uso del coche eléctrico en España, al igual que han hecho Iberdrola y FCC.

Electrolineras

Pero sin duda, el proyecto que verdaderamente puede suponer un giro en la hasta ahora errante andadura del coche eléctrico, lleva la firma de Telefónica y Endesa.

Se trata de las electrolineras, que no son más que cabinas telefónicas transformadas en surtidores de electricidad que actuarán como puntos de recarga para los coches eléctricos. La inversión necesaria oscila entre los 3.000 y los 6.000 euros por cabina.
 

 

Más fotos y vídeo explicativo sobre la utilización de las electrolineras tras el salto


Con este proyecto, Telefónica `mata dos pájaros de un tiro´, por un lado resucita las cabinas, que con el uso generalizado del móvil han caído en desuso, y por otro pone sobre la mesa una solución viable para el problema de los puntos de recarga, situándose así a la cabeza del nuevo y jugoso mercado que supondrá la popularización del coche verde en los próximos años.

Actualmente existen unas 7.000 cabinas telefónicas en Madrid, de las que no todas podrán ser transformadas en electrolineras ya que necesitan disponer de un espacio amplio para estacionar el coche. De momento, el objetivo para este año es que se transformen 30 cabinas en Madrid.

Y para empezar, Telefónica y Endesa han instalado una cabina piloto frente a la sede que la teleco tiene en Ronda de la Comunicación (Madrid) y hasta allí se han desplazado las cámaras de Silicon News, para conocer de cerca cómo son.

A primera vista puede confundirse con una cabina tradicional, pero al acercarse se puede observar como en uno de los laterales tiene un enchufe que actúa como surtidor de electricidad. En el otro lateral incorpora un teléfono como el de las cabinas tradicionales, que se podrá seguir utilizando para realizar llamadas.

 

 


 
Las electrolineras funcionarán con una tarjeta prepago como la que se puede ver en la foto, que se podrá recargar al igual que las tarjetas telefónicas. Por el momento, este punto de acceso es de uso gratuito ya que no existe una legislación para poder cobrar las recargas.
 

 
Antonio Martín López, jefe de tecnología de Telefónica, muestra el funcionamiento de las electrolineras en el siguiente vídeo

Pues bien, todo apunta a que habrá que familiarizarse con el término electrolineras, porque hasta el momento es la opción más viable para que los usuarios dispongan de puntos de recarga por toda la ciudad.

De esta forma se acabaría con el obstáculo que supone la escasez de estaciones de suministro y los usuarios podrían empezar a valorar la idea de comprar un coche eléctrico, algo que de momento queda bastante lejos de la realidad. 
 

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