En busca del último curioso

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El reparto de usuarios entre buscadores se podría animar ahora que Google ha dejado de ser la opción por defecto universal en Firefox y podría seguir el mismo camino en Safari.

El matrimonio de los navegadores con los buscadores web se está resquebrajando. O al menos hace aguas alguna que otra de las alianzas que Google había mantenido durante los últimos tiempos con ciertos socios. Hasta ahora el motor de búsqueda de la compañía de la G, el mismo con el que comenzaron su aventura tecnológica Larry Page y Sergey Brin y el mismo también que muchas personas identifican como el buscador web por excelencia, era el que aparecía en primer lugar cuando se instalaba Firefox y se realizaba una consulta. Pero ya no. Coincidiendo con el momento de la renovación de su acuerdo, que se inició en 2004, la Fundación Mozilla ha decidido cambiar de estrategia.

Desde diciembre está finalizando nuestra práctica de tener un único proveedor de búsqueda predeterminado global. Estamos adoptando un enfoque más local y flexible para aumentar la elección y la innovación en la Web, con nuevas ampliadas alianzas de búsqueda por país”. Así lo anunció su CEO, Chris Beard. Y así se está cumpliendo. Todo aquel que lo desee puede descargar ya Firefox 34 para ordenadores Windows, OS X y Linux, que además de defender la personalización e introducir una tecnología de comunicación en tiempo real bautizada como Firefox Hello, sitúa a Yahoo y Yandex como motores de búsqueda por defecto para Estados Unidos y Rusia, Bielorrusia y Kazajistán.

También sabemos que en China se seguirá recurriendo a Baidu. Las asociaciones tienen lógica. No en vano Yandex y Baidu son dos gigantes que han sabido crecer alentados por el empuje de las comunidades online rusa y china, respectivamente. Y Baidu es además el segundo buscador más popular del mundo en navegaciones desde PC, según datos de Net Applications, tan sólo por detrás de Google, con un 31,32% de cuota. “Nuestra nueva estrategia de búsqueda redobla nuestro compromiso de hacer de Firefox un navegador para todos”, ha explicado el director ejecutivo de Mozilla. “Creemos que fortalecerá a más personas, en más lugares con más opciones y oportunidades para innovar y, en última instancia, pondrá aún a más gente al control de sus vidas online”.

“Es por eso que nuestra independencia importa”, continúa Beard. “No tener ánimo de lucro nos permite tomar decisiones diferentes. Decisiones que mantienen a la Web abierta, en todas partes e independiente”. Esto significa que el uso de estos buscadores, obviamente, no será obligatorio. Firefox entregará alternativas conocidas en todo el mundo, como el propio Google, el Bing de Microsoft o DuckDuckGo, y de carácter local como Youdao, Taobao, OZON.ru, Price.ru y Mail.ru. Asimismo, ha decidido perfeccionar el sistema de sugerencias con botones a ciertos servicios en los que resulta útil hacer consultas, como la enciclopedia Wikipedia, la red social Twitter o Amazon.

Pero es de esperar que el hecho de aparecer como sistema de búsqueda por defecto, aunque sea en un Firefox que ha ido perdiendo presencia en el mercado de navegación desde ordenadores portátiles y de sobremesa, les ayude a crecer. Ya sea por desconocimiento o por pereza, los usuarios pueden quedarse en el motor de búsqueda inicial y no ir más allá. Pueden conformarse con lo que tengan que ofrecerle, aunque no hayan sido ellos los que lo han elegido. El impulso de Yahoo podría ser considerable si tenemos en cuenta que la asociación que Mozilla ha firmado en Norteamérica con la empresa, todavía en reconducción, que dirige Marissa Mayer se extenderá durante cinco años.

Hoy por hoy, su cuota global es del 3,52%. Tiene además un 5,04% de participación en smartphones y tabletas, mientras Google es la herramienta usada por casi 93 de cada 100 curiosos móviles.

¿Qué pasará con Google?

Pero la Fundación Mozilla no es la única que podría desestabilizar el status quo del mercado de navegadores. Apple es otro gigante con navegador propio que se estaría planteando introducir cambios. Unos cambios que afectarían, de nuevo, a Google. Aunque en la actualidad Google paga por ser el buscador por defecto de Safari, los rumores dejan caer que el año que viene la firma de la manzana mordida acabará dándole la espalda. Al menos la ocasión está ahí. Su acuerdo finaliza en 2015 y Yahoo podría volver a ser la elegida, como acaba de suceder en Firefox, para sustituir a Google. Su tecnología ya es usada por los de Cupertino para ofrecer información de Bolsa y sobre el tiempo. Otra opción que se baraja es la de Bing.

¿Y qué hace Google mientras tanto? Plantear versiones infantiles. Las nuevas generaciones nacen, como quien dice, con un teléfono debajo del brazo. Son auténticos nativos digitales que aprenden desde bien temprano a manejarse, con poco miedo y mucha intuición, por los entresijos de los dispositivos informáticos. También se atreven a navegar por la Red, aunque no todo el contenido que ha sido volcado en ella sea apropiado para cualquier edad. Por ahí podría dirigirse la reinvención de sus servicios en la que ya trabaja la firma de Mountain View, que irá dirigida a menores de 12 años. Por ahí y por la adaptación a su mundo, a sus gustos y a sus necesidades.

Esto le podría servir, aparte, para captar más adeptos y para luchar por hacerse hasta con el último usuario. Además Google también tiene su propio navegador, Chrome, y sistemas operativos para móviles y para ordenadores, Android y Chrome OS. Os recordamos que el negocio de Google está bajo la picota de la Unión Europea que hace tan sólo unos días ha aprobado una resolución no legislativa para separar a los buscadores de otros servicios comerciales. En el futuro, el negocio de búsquedas de Google podría acabar desvinculándose del resto.

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