Enfrentados cara a cara: MeeGo y Firefox OS

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Analizamos la irrupción de nuevas propuestas en el ecosistema móvil de la mano de Caroline Kempf, portavoz de la startup finlandesa Jolla, y Andreas Gal, director de Investigación de la Fundación Mozilla.

Justo cuando parecía que estaba todo el mercado móvil “vendido”, con una lucha de titanes de firmeza inexorable protagonizada por la estética de iOS (Apple) y la libertad de Android (Google) y que relega a los puestos de mayor o menor honor a nombres de sobra conocidos como Windows Phone (Microsoft), BlackBerry (Research In Motion) y Symbian (Nokia), unos cuantos proyectos han presentado sus candidaturas a modificar de raíz el cariz de la situación. Y todos ellos lo hacen desde el ámbito open source. Por ejemplo, Canonical trabaja ya para establecer cuanto antes un ecosistema comercial en torno a Ubuntu Phone OS. Intel y Samsung apadrinan la fusión de Bada y MeeGo en el remozado Tizen. Un grupo de ex-ingenieros de Nokia han fundado Jolla con la pretensión de rescatar al propio MeeGo de entre los muertos. Y la Fundación Mozilla ha bautizado como Firefox OS a su plataforma móvil alimentada por completo de estándares web.

No se trata de don nadies, cuentan con respaldo financiero y sus movimientos están fundamentados. Pero, ¿todavía queda sitio para más sistemas operativos en un de por sí saturado segmento móvil?

MeeGo, según Jolla Mobile

“Siempre hay espacio para la evolución, la revolución y la competencia”, contesta decidida Caroline Kempf, la portavoz de Jolla, esa empresa compuesta en su mayoría por ex-empleados del gigante del Connecting People que no quieren arriesgarse a que MeeGo caiga en el ostracismo porque ven en ella un potencial enorme. “El mercado móvil ha estado cambiando drásticamente durante los últimos 6 años y en Jolla predecimos que ese rápido ritmo de transformación va a continuar en el futuro. Consideramos que existe la necesidad de un ecosistema independiente capaz de proporcionar una aproximación fresca a las aplicaciones y una nueva experiencia de usuario. Además, hay una demanda real de ecosistemas y modelos de negocio alternativos en la cadena de valor por parte de operadores y proveedores de servicios, entre otros”, apunta Kempf en declaraciones exclusivas a Silicon News.

Algunos, como D.Phone Group, no han malgastado nin un segundo en darle la razón. Jolla ha firmado su primer contrato de distribución con este minorista chino de teléfonos móviles y accesorios que cuenta con más de 2.000 tiendas repartidas por todo el país. “China tiene el mercado smartphone más grande y con mayor velocidad de expansión de todo el mundo”, explica el presidente de Jolla, Antti Saarnio, por lo que este acuerdo “es un gran paso en nuestro camino para convertirnos en algo a tener en cuenta”. En cuanto al target de MeeGo, “se clarificará tan pronto lancemos nuestros primeros productos” que ya están siendo diseñados y podrían ver la luz antes de que finalice el año, razona su compañera Caroline. “En principio nos dirigimos al mercado de masas con el claro objetivo de posicionarnos como un jugador importante con un volumen significativo de smartphones. Sin olvidarnos de la fuerte comunidad y entusiastas tecnológicos que apoyan MeeGo, a quienes también vamos a seguir atendiendo”.

N9, primer y último teléfono de Nokia con sistema operativo MeeGo

Para ello será necesario desplegar un ecosistema de software lo suficientemente potente sobre el que esta startup de cerebros finlandeses todavía no se atreve a desvelar mayores detalles, salvo que “hasta ahora hemos lanzado nuestra estrategia Qt/Qml” que acaba de ser transferida a la compañía Digia,  y ésa “no es la única oferta de aplicaciones que vamos a tener. Somos consciente de que para poder vender en serio un smartphone moderno tenemos que proporcionar una amplia selección de aplicaciones y un modelo de negocio viable para los desarrolladores”, admite Caroline Kempf. De hecho, la compañía ha confirmado que armará su propio mercado oficial y creará una versión especial de su producto para disfrute de la comunidad de código abierto. ¿Y el uso de HTML5, tan en boga últimamente? “Estamos siguiendo de cerca el desarrollo de este lenguaje. Sin embargo, creemos que al reemplazo de apps nativas actuales por el ecosistema HTML5 todavía le queda un par de años”, comenta esta representante de Jolla.

“En la actualidad la parte estandarizada no es demasiada como para tener un ecosistema de aplicaciones viable, y hay muchos jugadores y tecnologías compitiendo en términos de normas”, continúa explicando. “Hay una gran promesa contenida en el HTML5, por supuesto, y esperamos que no acabe fragmentada a través de implementaciones locales en los diferentes sistemas y dispositivos”.

Así las cosas, Jolla ha sopesado sus pros y sus contras hasta resucitar un proyecto que en su primera vida sólo tomó forma en el cuerpo del Nokia N9, “algo maravilloso, el mejor smartphone del mundo”, como ellos dicen. Para los compradores prometen “una experiencia multitarea y de aplicaciones integradas” resume Caroline Kempf. “MeeGo puede proporcionar una experiencia e interfaz de usuario nuevas, al tiempo que aprende de la UI y las tecnologías ya existentes. Mientras que ofrece la oportunidad a diferentes jugadores del canal para que tengan formas alternativas de rentabilizarse y modelos de negocios también alternativos a través de un ecosistema independiente”. Y es que MeeGo en sí mismo pone al alcance de la mano muchos “chipsets, incluyendo arquitecturas ARM e Intel, así como gran escalabilidad desde dispositivos IVI hasta tabletas pasando por smartphones y portátiles, que a su vez permiten crear diferentes productos de consumo”, recuerda Kempf, añadiendo que “llevará algún tiempo convencer a los miembros de la industria de que MeeGo está de vuelta y de que el modelo de negocio independiente funciona. Desde el punto de vista de los consumidores, MeeGo también necesita un producto fuerte para convertirse en opción real una vez más, y Jolla está trabajando para proporcionárselo”.

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