“Enviar a un ingeniero al paro es más caro que mantenerlo trabajando”

Empresas

El presidente de Tecniberia, José Luis González Vallvé, ha lamentado lo poco efectiva que es la cultura innovadora española.

“Exportar es innovar, innovar es exportar”: el presidente de Tecniberia, José Luis González Vallvé, ha sido el invitado del desayuno de hoy del Foro España Innova, que organiza el Foro Nueva Economía. Sentados en las mesas del madrieleño hotel Ritz, se encontraban algunos de los miembros de la industria, el máximo responsable de Ametic, Jesús Banegas, incluido.

Banagas aprovechó su presencia para criticar que se gaste en cooperación internacional mucho más que en promover la internacionalización de las empresas españolas y preguntó a González Vallvé que le parecía la escasa capacidad de lobby de las ingenierías o las TIC en particular. “Somos pésimos lobbistas, mientras las ONG son estupendos en eso”, lamentó. “Además de lobby, se necesita mucha pedagogía”, ha apuntado el presidente de Tecniberia.

Con lobby o sin lobby, lo cierto es que el sector tiene muchas quejas y no mucha recepción por parte de las administraciones. “¿Cuánto se gasta España en I+D+i? No se sabe muy bien”, lamentaba González, que criticó la política de innovación española. “La eficacia de nuestro sistema de patentes es un quinto de lo que debería”, afirmó, denunciando que si bien España es muy buena en “hacer papeles” pero no en aplicar la innovación al mundo real de la empresa.

González Vallé también criticó un sistema educativo que no está produciendo los perfiles que debería y que no da respuestas a sus necesidades. “Todos los miembros del Gobierno chino son ingenieros”, comentó, “pero en el Gobierno español hay un dominio de letras y derecho”. El presidente de Tecniberia se centró en la carrera de derecho para ejemplificar el exceso de ese tipo de perfiles en España: ya hay más licenciados de derecho españoles que en Francia, mientras “estamos produciendo muy pocos ingenieros”. Japón tiene “83 veces menos que nosotros” abogados. La formación científico-técnica empieza a asumir un vacío de alumnos mientras las facultades de Derecho han crecido enormemente en los últimos años. Había 13 en los 60. Ahora superan el medio centenar.

“Tiene mucho que ver con la dieta político-mediática”, ha asegurado, recordando una reunión con el ministro de Industria, Miguel Sebastián, en la que esté comentó que le encantaría que existiese una serie televisiva, “como esas de hospitales“, pero son el mundo científico-técnico.

Reconversión sector

“Estamos obligados a una reconversión, pero a una reconversión brutal”, ha asegurado refiriéndose al mercado de las ingenierías. “Echamos en falta una estrategia global”, ha señalado y ha recordado que ellos aceptan reconvertirse… pero que el sector privado no debe ser el único y el público también debe reciclarse.

“Enviar a un ingeniero al paro es más caro que mantenerlo trabajando”, alertó igualmente, recordado que “un ingeniero le cuesta a la sociedad española 60.000 euros”.

Océanos azules

González Vallvé recordó que si bien hay océanos rojos, mercados en los que mejor no entrar porque el pastel ya está repartido, también los hay azules, aquellos en las que las ingenierías pueden encontrar un hueco. Según el presidente de Tecniberia, vender el modelo de desarrollo de las infraestructuras español a países emergentes es un mercado al que apuntar.

África puede ser la tierra prometida de las ingenierías españolas. “Hemos llegado tarde a Asia, a América demasiado pronto”, apuntó indicando que África puede resarcir esto.

Apostar por la innovación dentro de la empresa y utilizar a las ingenierías para cambiar el país son otros posibles nichos.

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