¿Es Jonathan Ive el gran perdedor o el ganador inesperado tras la dimisión de Steve Jobs?

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El máximo responsable de diseño de Apple era uno de los nombres que sonaban en la sucesión: la salida de Steve Jobs podría aumentar su visibilidad en la firma.

Tim Cook ha sido durante estos meses de enfermedad y baja médica de Steve Jobs su recambio al frente de Apple. Por ello, que Cook se sustituyese a Jobs al frente de la compañía parecía prácticamente hecho aunque el hasta ahora COO no era el único en lista de posibles candidatos a la sucesión.

En ella también estaba Jonathan Ive, el mago del diseño que ha revolucionado el mundo de los gadgets con dispositivos como el iPod y un tímido al que no le gusta la atención del público ni la primera plana.

A primera vista, Ive parece uno de los grandes perdedores tras el cambio de manos de la compañía. ¿Podría haber él sucedido a Jobs? ¿Alguien confiaba en que no fuese Cook su sucesor? Sin embargo, a la larga, el cambio podría favorecerle, dándole más visibilidad y más ascendente.

Steve Jobs dirigía la compañía de una forma personalista. Él era la cabeza visible, tanto que el ‘milagro Apple’ de finales de los 90 y la imagen de la marca se unían directamente a su persona. Jobs es carismático y tiene una personalidad muy poderosa, tanto que parece inevitable pensar que ningún sustituto será igual de carismático y atractivo de lo que él puede serlo al frente de una compañía. La estrella de Jobs ha abocado a sus sucesores a un perfil de estrellato más bajo y discreto.

Así que los demás miembros del equipo de dirección se van a encontrar con una oportunidad – o incluso con la obligación – de dar el salto a la primera línea. Financial Times apuesta por una mayor visibilidad de Phil Schiller, el máximo responsable de marketing de Apple, y por Ive, el más afín espiritualmente hablando a las ideas de producto del propio Steve Jobs. Al fin y al cabo, como recuerda el diario económico, fue Jobs quien lanzó a la primera línea de batalla tras años de oscuridad en Apple cuando el ahora CEO saliente volvió a la compañía en 1997.

Los analistas y las voces del mercado también apuntan hacia un alza de la figura de Ive tras la salida de Jobs, como explican a Bloomberg. “Jony no tiene nada que probar en Apple y ha hecho un montón de dinero”, explica a Bloomberg Robert Brunner, antiguo jefe de diseño en Apple y la persona que en su momento contrató a Ive.

A Ive le ayudó, evidentemente, que Steve Jobs comprendiera de forma tan clara la importancia que el diseño tenía en sus productos. Apple se ha diferenciado, de hecho, por el aspecto de sus productos, que son siempre diferentes a los que la competencia ha lanzado. Por ello, es de esperar que Tim Cook mantenga esa línea, apostando también por el diseño como elemento distintivo.

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