Especial Gizmodo: en marzo, todos contra la SGAE [otra vez]

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Siguiendo el espíritu de el boicot que Gizmodo ha declarado contra la RIAA para el mes de marzo, Gizmodo España va a hacer lo mismo contra la SGAE y demás asociaciones de artistas de palo, artistillas, compositores de medio pelo, productores de Cinexin y arreglistas de garrafón. ¿Por qué boicotear a toda esta panda de gualtrapas? Pues principalmente, porque me llevan los demonios cuando pienso que, cada vez que me compro un DVD virgen para grabar mis fotos, los Ramoncines de turno — de esos cuyos discos no se venden ni en el top manta, como decía Sabina — se vaya a llevar una centésima de mi dinero sin comerlo ni beberlo. O que, si me grabo en un CD una mezcla de música que me he comprado en una tienda o en Internet — a buen seguro de artistas que no pertenecen a ninguna de estas asociaciones compuestas en su mayoría de pendejos musicales toca-wiimandos — también le tenga que pagar otra cantidad a María Jiménez o cualquier otro fantoche carpetovetónico sin talento. Para saber más del boicot y ver algunas ideas de qué hacer para frustrar el afán recaudatorio de todos estos casposos, así como añadir vuestras ideas y sugerencias, pulsad en el «Continued…»

La historia

Lo que no puede ser es que unos tíos, después de hincharse a ordeñarnos con el famoso canon, quieran ahora llevarse 1.200 millones de euros por la cara cada año. Porque sí. Por nunchakos. Porque pueden y porque son amigos de unos políticos, otros toca-wiimandos sin oficio ni beneficio. Porque a todos ellos se les ponga en la punta del wiimando cobrar una pasta, sin criterio y por sistema. Si esta pandilla infame se sale con la suya, tú, el consumidor, tendrás que desembolsar parte de esos 1.200 millones (¡199.663.000.000 pesetas!), poco a poco, disco a disco, ordenador a ordenador, MP3 a MP3, teléfono móvil a teléfono móvil, DVD a DVD y PlayStation 3 a PlayStation 3. Aunque no copies ni los gestos de Chiquito de la Calzada.

La pregunta y la respuesta

¿Por qué tengo que pagar yo dinero a alguien que no hace nada por mí y no me ha prestado ningún servicio ni vendido ningún producto? ¿Por qué ese alguien asume automáticamente que yo voy a copiar el material producido por aquellos a quien ellos representan? La respuesta la tiene el Expansión, poco sospechoso de ser anti-sistema y anti-capitalista:

«no debería eludirse el debate sobre la desprotección en que la nueva ley deja al consumidor, quien en última instancia será el gran pagano [Traducción del editor: el gran pringao, es decir, tú y yo] de esta anacrónica e irracional forma [impuesto revolucionario] de contentar a los gestores [que se forren unos cuantos] de los derechos de autor por unos supuestos daños difícilmente cuantificables [que se han sacado de la manga].

El canon indiscriminado [atraco con luz y taquígrafos en el Congreso de los Diputados] a todos los consumidores [nosotros los pringaos, otra vez], independientemente del uso que hagan, es injusto, y ni siquiera es una garantía para combatir el problema de fondo, cuya resolución requeriría de otros procedimientos que desde una lógica industrial no penalizasen los costes empresariales».

Las acciones

Pues mira, ahí le ha dado el Expansión. ¿Y qué podemos hacer durante este mes, nosotros, los grandes paganinis de todo este circo? Pues aquí van varias acciones:

1. Para empezar, no votes a los partidos que apoyen la Ley de Propiedad Intelectual. Manda un email a la web de esos partidos para decirles que no les vas a votar en las próximas elecciones. Mejor, manda varios. Qué leches, manda un cerro de ellos con diferentes nombres y números de carnet de identidad inventados, todos y cada uno de los días de marzo.

2. Cuando pases por algún edificio de la SGAE, hazle un corte de manga.

3. No compres discos de artistas inscritos en la SGAE. Ellos ya reciben su pasta cobrando el canon. Si no hay más remedio — y tuviste algún problema viral que afectó al desarrollo de tu córtex cerebral cuando eras pequeño y ahora te induce a escuchar algo del infumable Teddy Bautista u otro burócrata pendejo equivalente — descárgate la música que sea de Internet. Luego, mándale un recibo de la compra del CD virgen a la SGAE con una inscripción que diga:

Querido Teddy,

Hazte cargo y vete a tomar unas cañas a mi salud.

Muchos recuerdos para ti y para tu madre,
Nombre y Apellidos.

4. Si ves a Ramoncín por la calle, dile de mi parte que lo de la napia fue un crimen y que canta demasiado, al contrario que él, que de cantar no tiene ni puñetera idea. De tu parte, dile cualquier cosa, como lo que ya le dijo el Sabina, pero en tus propias palabras:

«Que se joda. Si es más tonto, no nace».

5. Explica claramente a tu familia y todos tus allegados qué es lo que están intentando hacer estos pollos. Diles también que no compren música de autores que pertenezcan a la SGAE o cualquier asociación española e internacional que reclame pasta de los consumidores de forma indiscriminada. Puedes sugerirles que intenten seguir alguna de estas acciones. Especialmente la de Ramoncín.

6. Si no hay más narices, y te gusta mucho una banda o artista que esté inscrito en la SGAE, la RIAA o similares, en vez de pagar sus canciones, compra entradas para verlos en directo, camisetas oficiales y demás parafernalia. Los grupos reciben más dinero por todos estos conceptos y, además, te lo pasarás bien.

7. Al Ramoncín también le dices que se vaya a freír el pollo y el wiimando.

8. Si tienes un blog o una página Web, habla de este tema, (no de este post ni de Gizmodo, sino del tema del cobro de cánones indiscriminados). Explica qué es lo que intentan hacer y comenta las acciones a seguir que te parezcan más oportunas.

9. Escribe a medios de comunicación, televisiones, periódicos, revistas, sitios web y blogs, una o varias cartas que digan lo siguiente:

Sr. Director,

¿Podrían publicar un artículo explicando cómo y cuándo Teddy Bautista y [insertar nombre de artista inscrito en la SGAE] sufrieron el accidente que afectó fatalmente al funcionamiento de su oído? Y si no sufrieron accidente alguno, ¿es posible que el defecto sea congénito? Y, si no es posible y no hay tal defecto, ¿cómo se puede explicar científicamente la calidad abismal de su producción musical y su obsesión con compensar dicha calidad con la recaudación de euros utilizando argumentos absurdos y tasas encubiertas?

Atentamente,
[Nombre y apellidos]

10. Escribe a los fabricantes de equipos y medios de grabación para que añadan en sus etiquetas una nota, grande y clara, que diga en Helvetica Neue Bold de 18 puntos: «Este producto cuesta [insertar cantidad de euros] más para pagar a Teddy Bautista, sus secuaces en la SGAE y otras asociaciones como [insertar listado]».

Si tienes más ideas — para boicotear, para fastidiar o para lo que sea — escribe en los comentarios. Y si has hecho alguna de ellas, cuéntanos cómo te ha ido.

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