Estados Unidos advierte de “los peligros” de pronunciarse sobre WikiLeaks en redes sociales

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Wikileaks. Los estudiantes de la Universidad de Columbia son advertidos de los problemas de empleo derivados de colgar posts sobre WikiLeaks. Mientras tanto, PayPal cancela la cuenta del polémico site y aparecen nuevas filtraciones sobre China.

Las cosas se ponen cada vez más difíciles para la fundación de Julian Assange, víctima de una insólita persecución online. Si primero fue el peregrinaje del dominio a través de varios países, ahora es el sistema de pagos el que se une a la larga lista de obstáculos. PayPal ha suspendido la cuenta de WikiLeaks al considerar que estaba siendo usada para fines ilegales, violando los términos de uso de la compañía. Por este motivo, la plataforma de pagos ha anunciado en su blog la cancelación de la cuenta y la notificación correspondiente a sus titulares.
Moneybookers también bloqueó las donaciones a la fundación en octubre, cuando Estados Unidos y Australia la incluyeron en sus “listas negras”. Mientras tanto, el Departamento de Estado estadounidense advirtió esta semana a los estudiantes de la Universidad de Columbia sobre los “peligros” que supone pronunciarse sobre WikiLeaks en las redes sociales, pudiendo llegar a afectar a las perspectivas de empleo de los estudiantes. Según Mashable, un oficial del Departamento, antiguo alumno de la Universidad, recomendó evitar comentarios acerca del polémico portal ya que “comprometerse con este tipo de actividades podría levantar dudas sobre la capacidad del estudiante para manejar información confidencial”.

El goteo que no cesa: turno de China

Según las últimas informaciones filtradas de las que se hace eco TechCrunch, las relaciones de Google con China se enfriaron cuando en 2009 la compañía de Mountain View no bloqueó “lo suficiente” sites de pornografía en el país asiático, además de incluir un link a su página principal, Google.com, desde el dominio Google.cn, algo que a China no le hacía ninguna gracia. Varios documentos describen los ataques de denegación de servicio que sufrió Google y la preocupación del gobierno chino desde 2006 por la información que podría trascender de las imágenes satélite de Google Earth.

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