Europa quiere que los europeos puedan cambiar de compañía en roaming

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La Comisión quiere hacer más transparente y barato el roaming: introducirá topes muy bajos para precios minoristas, dará entrada a los alternativos y permitirá cambiar de compañía en roaming, sin perder el número o cambiar la SIM.

Robo, timo. Neelie Kroes, la comisaria de Agenda Digital europea, ha presentado hoy en una rueda de prensa retransmitida a toda Europa a través de la web de la Comisión su nueva propuesta sobre roaming. Kroes no escatimó palabras – duras palabras – a la hora de describir cómo se encuentra el mercado de las telecomunicaciones europeas en itinerancia.

Kroes puso un sangrante ejemplo. Cuando un ciudadano europeo se descarga un MB de datos en roaming, suele pagar más de dos euros a su operadora teleco. La operadora le paga a la otra compañía que ofrece el servicio sólo unos cincuenta céntimos. El margen es por tanto muy amplio.

La comisaria ha anunciado la presentación de “una solución estructural a largo plazo para luchar contra los timos en roaming”, “un enfoque nuevo para los altos precios en roaming”. Por una parte, la Comisión Europea impondrá topes de cuánto pueden cobrar las operadoras a sus clientes. Por otro, se incentivará que el mercado teleco europeo sea mucho más competitivo en itinerancia.

“Un móvil tiene que ser móvil”, ha asegurado Neelie Kroes. “Actualmente hay muchas personas que cambian de móvil cuando cambian de país de la Unión Europea”, denuncia la comisaria, algo que va en contra del espíritu europeo. Las normas aprobadas en el pasado por Europa no han acabado con el poco interés de las operadoras por luchar con el mercado en roaming. “Cogieron lo mejor para ellos, no para el consumidor”, lamenta Kroes. “El mercado no avanza. La competencia es muy débil, los clientes reciben un trato terrible cuando cruzan la frontera y las operadoras consiguen márgenes escandalosos”, denunció.

Así, Kroes propone unos topes máximos, que entrarían en vigor el 1 de julio de 2014 y que marcarán el máximo que se podrá cobrar de forma minorista. Serán, sin IVA, 50 céntimos por MB, 24 céntimos por minuto de llamada, 10 céntimos por recibir una llamada en itinerancia y 10 céntimos por mensaje enviado (y no dos como se había indicado en informaciones previas). Estos precios estarían en vigor hasta 2016.

Pero la propuesta de Kroes no se limita a los precios, también a las operadoras que pueden prestar servicios. La comisaria quiere que entren en el mercado los operadores alternativos ofreciendo servicios de roaming y los operadores dueños de la red estarán obligados a ofrecerles red en el extranjero.

Kroes aboga por una mayor transparencia, por lo que cuando se viaje en itinerancia el usuario pueda decidir – sin cambiar de compañía en su país de origen –  con quién quiere establecer el servicio en el destino. Sin cambiar de SIM y sin cambiar de teléfono móvil. De este modo, si otra operadora es más barata y ofrece mejores servicios el usuario podrá dar el salto. El usuario podrá tener el roaming en un contrato independiente.

Esta innovación es la que obligará a Europa a retrasar la entrada en vigor de esta potencial norma al 1 de julio de 2014. “Es una operación fascinante mantener el mismo número de teléfono y SIM para distintos operadores”, apunta Kroes. “Tiene que ser un sistema garantizado”. Y garantizarlo se irá a julio de 2014.

“La nueva solución introducirá la competencia y curará al paciente para siempre”, promete Kroes. “Estas medidas que proponemos van a ser la manera más eficaz y sostenible de conseguir el objetivo de la Agenda Digital en roaming”, señala. La Agenda Digital europea quiere que en 2015 los precios entre llamadas nacionales y europeas se iguales.

La norma aún tiene que pasar el visto bueno del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa (que tiene como plazo para pronunciarse sobre la materia julio de 2012). De forma inmediata, posiblemente tenga que enfrentarse a las iras de las grandes telecos. “Ya me conocen”, contestó Kroes a una periodista que le preguntaba si las operadoras se iban a sorprender ante la norma. “No creo que les coja por sorpresa”.

El espacio Schengen para voz y datos parece un poco más cercano.

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