Facebook quiere ser el centro: de Internet y de la vida

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Los últimos cambios llevan a la red social un paso más allá y animan al usuario a compartirlo todo, además de expandirse por Internet buscando que todo confluya en ella.

Cuando parecía que a Facebook se le habían acabado las ideas y Google+ se postulaba como una alternativa real para muchos usuarios, la red social por excelencia ha dejado claro que entre sus planes no está dejar paso a la competencia. Los cambios introducidos en las últimas semanas, que parecían improvisados copiando algunas de las características de la propuesta de Google, se quedan en cuestiones menores tras lo presentado por Mark Zuckerberg durante la conferencia f8: Facebook se postula como el lugar en el que todo, vida e Internet, converge.

Pero, ¿qué significa todo esto para el usuario? ¿le seguirá el juego a Facebook contando “la historia de su vida” en la red social o concluirá que ya es demasiado? ¿es la propuesta de Mark Zuckerberg realmente atractiva o será simplemente el último impulso que se necesitaba para dar el cambio definitivo a Google+? Tras analizar y probar los cambios principales, la nueva “cronología”, el “ticker” y la expansión de los tentáculos de la red social por todo Internet, la conclusión es que a Facebook todavía le queda época de reinado para rato. Y de pronto la amenaza de Google+ parece lejana e insignificante.

La cronología: apelando al ego del usuario

El cambio más visible de todo lo anunciado por Mark Zuckerberg durante el f8 es sin duda el de la completa renovación del perfil de usuario, buscando hacerlo más atractivo tanto para su propietario como para los amigos que lo visiten. El perfil se llama ahora “timeline” (que ya se ha traducido como “cronología”) y muestra precisamente eso: una cronología de la vida del usuario. Y ese es quizá el mayor cambio de concepto: antes el perfil mostraba la actividad del usuario en la red social, ahora el énfasis está en que se comparta su vida. Desde su nacimiento.

¿Cómo se plasma todo esto en esa “cronología”? A través de una línea del tiempo de muy fácil navegación que divide el nuevo perfil en dos columnas en las que se destacan los momentos más importantes de la vida del usuario a lo largo del tiempo: actualizaciones de estado, amigos que se han hecho, fotografías, la música que más se ha escuchado… Además, Facebook invita a rellenar esa línea añadiendo los “eventos vitales” más importante también del pasado desde el nacimiento: ¿cuándo acabó el colegio? ¿cuándo se prometió? ¿cuándo tuvo hijos? Todo ello, claro, rodeado de fotografías que incluso ocuparán las dos columnas de la cronología cuando el evento es lo suficientemente importante.

A efectos prácticos, además, la idea es que para el usuario sea siempre sencillo actualizar la cronología, para lo que, por muy hacia abajo que se haya ido en el “timeline”, la nueva barra superior a través de la que se actualiza el estado, se añaden fotos, lugares o eventos vitales, está siempre visible. Otra novedad lógica en este sentido es además que el usuario podrá acompañar cada actualización de una fecha, de forma que esta ocupe su lugar adecuado en la cronología.

El feed de noticias: la “paja” se va al ticker

En comparación con la renovación sufrida por el perfil de usuario, tanto en concepto como a nivel visual, las novedades en el feed de noticias, el lugar en el que el usuario sigue la actividad de sus amigos, parecen casi inexistentes. Pero su importancia es mayor de la que puede parecer a simple vista debido a la aparición del “ticker”, esa ventanita en la columna derecha desde la que se ve todo lo que está pasando a tiempo real: quién ha comentado qué, quiénes son amigos, qué música está escuchando quién.

El “ticker” parece excesivo desde el punto de vista de la cantidad de información que ofrece al usuario sobre la actividad de sus amigos, y que dependiendo de cuántos contactos se tengan puede llegar a un ritmo de actualización quizá demasiado rápido; pero el hecho de haber sido relegado a la esquina superior derecha de la pantalla y que además sea posible ocultarlo deja clara cuál es su doble función. Por un lado, permite a los usuarios más cotillas o ávidos de información saberlo todo e intervenir en cualquier cosa que ocurra en sus círculos de amistades. Por otro lado, limpia el feed de noticias principal, el que continúa ocupando la mayor parte de la interfaz, de toda la “paja”.

¿Qué significa esto? En respuesta a la saturación que tenía en los últimos tiempos ese feed con detalles no importantes, especialmente los relativos a juegos (las vacas perdidas de Farmville y compañía), y que era una de las mayores quejas de los usuarios, Facebook ha movido todos esos extras al ticker, dejando el feed para lo más importante: actualizaciones de estado o eventos vitales, fotografías, etc.

Los tentáculos: Internet confluye en Facebook

La otra gran novedad presentada por Mark Zuckerberg es menos vistosa que el nuevo “timeline”, pero la importancia que puede llegar a tener es mucho mayor: ¿cómo lograr que el usuario lo comparta absolutamente todo en Facebook? Muy sencillo: haciendo que pueda realizar todo eso que antes hacía en otros lugares de Internet directamente en la red social. Escuchar música en Spotify, ver películas en Netflix, leer noticias en algún medio online… todo se realiza a partir de ahora a través de apps que además introducen una novedad: tan solo tienen que pedir permiso al usuario para compartir información, publicar por ellos, etc. la primera vez. A nivel de privacidad esto promete levantar ampollas, pero como estrategia para que el usuario comparta es acertada: se compartirán muchos más contenidos al no tener que aprobarlos cada vez.

El potencial de todas estas novedades en el opengraph de Facebook, cuyos botones de “me gusta”, por ejemplo, podrán ser a partir de ahora cualquier verbo (“leído”, “visto”, “comido”, etc.), es sin duda enorme, pero plantea una gran incógnita a la hora de saber cómo afectará al mundo de la publicidad online: al moverse toda la actividad a Facebook, el tráfico de las páginas externas bajará. Es el caso, por ejemplo, de los medios de comunicación, que pueden crear sus apps para que el usuario lea sus contenidos sin abandonar la red social. ¿Qué significará esto? Lo más posible es que se sigan las estrategias que ya utilizan los juegos sociales, incluyendo la publicidad dentro de la app y haciendo que Facebook se lleve parte de esos ingresos.

A falta de saber cuál será el impacto real de los cambios introducidos por Facebook, se podría decir sin temor a exagerar que se trata de una de las actualizaciones más importantes llevadas a cabo por la red social desde su nacimiento, y que promete cambiar la forma en la que los usuarios usan Internet. Muchas miradas se posan ahora sobre Google esperando su respuesta. Aunque quizá todo esto les haya pillado por sorpresa.

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