A fondo: Un marco europeo permitirá medir las aptitudes de los profesionales TIC

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El Comité Europeo de Normalización ha publicado e-CF, con el que se espera ayudar a forjar talento y mejorar el uso de la tecnología en las empresas.

El avance de la tecnología ha alterado la forma de trabajar y de relacionarnos con los demás. Internet, los ordenadores, el cloud computing y un sinfín de fenómenos más establecen un nuevo paradigma. Todos estamos cada vez más “tecnologizados”, pero el hecho de que haya aumentado la cantidad de recursos a nuestro alcance no significa que necesariamente sepamos cómo sacarles el máximo provecho. Aunque la tecnología está ahí, en las palmas de nuestras manos, hay que aprender a utilizarla. Y las propias empresas deberían contar con recursos que les permitan identificar a los candidatos más puestos en estos avances. A lo largo de los próximos años el mercado va a requerir mayores niveles de digitalización, lo que exige profesionales bien formados. Y compañías seguras de lo que hacen cuando reclutan talento.

En este sentido, la Unión Europea ha decidido diseñar un marco sobre competencias TIC al que ha bautizado como e-CF (siglas de European e-Competence Framework) y que acaba de ser publicado por el Comité Europeo de Normalización. Esto quiere decir que e-CF es ya un estándar de alcance comunitario para evaluar a profesionales del sector. Lo que hace dicho marco en concreto es establecer todas aquellas aptitudes que se consideran necesarias para los empleados del siglo XXI, entregando a las organizaciones y a ellos mismos “un lenguaje común” sobre necesidades de cualificación, habilidades digitales y niveles de competencia. Define de forma inequívoca lo que se espera de un experto en cuestiones TIC y, a partir de ahí, fundamenta la toma de decisiones en los procesos de contratación. Pero también enriquece los propios periodos de formación y aprendizaje, de modo que se podrían mejorar las cualidades de la plantilla ya existente conforme a las necesidades individuales.

“Las organizaciones deben ser capaces de entender las principales áreas de especialización TIC requeridas por diferentes roles, con el fin de reclutar y desarrollar empleados adecuados, y mantener unos niveles adecuados de competencias”, comenta al respecto la secretaria general del Consejo Europeo de Sociedades Profesionales de Informática (CEPIS), Fiona Fanning. Para ella, “e-CF es la herramienta ideal con la que apoyar a las organizaciones”. La esperanza es que contribuya “a hacer frente a la alarmante brecha de habilidades TIC que existe en Europa” a nivel electrónico o informático, ya que “anteriormente, no había ninguna manera de expresar las competencias TIC, las necesidades de habilidades y las carencias a nivel europeo”. No se podía hacer esto de forma común y argumentada. Ahora un empleador será capaz de acogerse a este estándar para definir el desarrollo de trayectorias y abrir oportunidades laborales. En CEPIS creen que una empresa de gran tamaño podría tirar de e-CF incluso “para desarrollar una herramienta que gestione el proceso de identificación de entrenamiento” o experiencia.

España ocupa en estos momentos el trigésimo cuarto puesto del índice NRI (Networked Readiness Index) y el decimoquinto del DESI (Digital Economy and Society Index), algo que AMETIC reclama que se debe solventar. Y es que “Europa en general y España en particular no pueden seguir quedándose atrás”, dicen desde la Patronal, que apuesta por un Mercado Digital Único Europeo con normas “iguales para todos” para transformar el estado de las cosas. Pero también por las inversiones en innovación y el impulso de la transformación digital. Hace años que se viene reclamando una reacción. A principios de esta década, por ejemplo, se alertaba en pleno CeBIT de que Europa era una víctima de la carencia crónica de habilidades digitales y que de seguir por el mismo camino se enfrentaba al riesgo de no tener profesionales con los que cubrir la demanda de puestos especializados. Y lo triste es que la amenaza se ha acabado cumpliendo.

“A pesar del elevado número de desempleados siendo muchos de ellos menores de 25 años, en Europa hay 900.000 vacantes sin cubrir en las TIC -85.000 en España– según la Comisión Europea”, recuerda David de San Benito, líder de Responsabilidad Social Corporativa en nuestro país para Cisco, una compañía que se ha implicado en la campaña europea Get Online Week para “formar a los futuros profesionales TIC y mejorar las oportunidades de los jóvenes”. A día de hoy falta potencial humano o al menos métodos eficaces para encontrarlo, algo que un marco trasversal que aclare las competencias que se requieren podría contribuir a arreglar. Los anuncios sobre búsqueda de talento en Big Data, en Business Intelligence, ciberseguridad, en software open source y otro tipo de tecnologías son constantes. La movilidad es un segmento que está despuntando especialmente. El año pasado la mitad de las organizaciones ya habría ampliado el tamaño de sus equipos a través del fichaje de personas especializadas en temas móviles, incluyendo DevOps, de acuerdo con Red Hat.

En total, el mapa de e-CF de la Unión Europea cuenta con 40 competencias repartidas por las áreas de la planificación, la construcción, la ejecución, la facilitación y la gestión. Algunas de ellas son el diseño de arquitecturas, el desarrollo de aplicaciones, el soporte a usuarios, el marketing digital y la gestión de riesgos. Con su existencia se podrán establecer perfiles concretos, encarrillar capacidades y mejorar el uso de las TIC a nivel corporativo. Este diccionario de competencias ha sido elaborado por expertos y diferentes representantes europeos dentro de CEN Workshop y podrá aplicarse en los treinta y tres Estados que forman parte del CEN-CENELEC, a cargo de sus respectivos organismos de normalización. Además, el 14 de junio se celebrará una conferencia en Ámsterdam a cargo de CEPIS que permitirá conocer más sobre e-CF y sus posibilidades de explotación para la evaluación de personal TIC.

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