Foxconn construye una nueva fábrica para encargarse de suministrar las pantallas de Apple

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La construcción además está envuelta en una cierta prisa que le corre a Apple, quien habría dirigido una petición urgente a uno de sus suministradores habituales de componentes para que lo antes posible procedan a poner en pie esta factoría a fin de poder atender las peticiones de componentes que habrían quedado “huérfanas” tras quebrar la empresa estadounidense en la que habían confiado los de Cupertino para recibir el suministro de pantallas para sus próximos dispositivos.

Si recordáis hace unas semanas os contábamos aquí en The Inquirer la quiebra de GT Advanced Technologies, empresa con la que Apple había contratado el suministro de cristal de zafiro con el que dar a luz una nueva generación de pantallas para sus dispositivos móviles.

Esta inconveniente habría obligado a los de Cupertino a solicitar a uno de sus habituales proveedores de componentes para sus productos, la china Foxconn, que proceda a construir un centro fabril capaz de encargarse en exclusiva de convertir en realidad esta nueva generación de pantallas con cristal de zafiro. Y el encargo además viene con el añadido de la etiqueta “petición urgente” que describiría según un portavoz de Foxconn el interés por parte de Apple para que tal cometido se lleve a cabo a la mayor brevedad posible.

Inicialmente GT Advanced Technologies iba a desarrollar pantallas de cristal de zafiro que iban a montarse en el iPhone 6 pero diversos problemas lo impidieron, llegando a tener que declarar la quiebra dicha empresa y obligando a Apple a buscar otros suministradores para sus actuales smartphones.

Apple, que ya es el mayor cliente de Foxconn, ha solicitado a su suministrador, que ya tiene un par de centros dedicados a ensamblar productos para la marca de la manzana mordida, que por primera vez construya una fábrica dedicada específicamente a un único componente. Esta circunstancia tiene la ventaja para la empresa californiana de que al tratarse de un suministro en exclusiva será casi imposible que tenga lugar ningún tipo de problema de falta de suministro, algo que en el pasado ha sucedido con determinados componentes y que ha supuesto un quebradero de cabeza para Apple.

El coste estimado de la puesta en marcha de esta fábrica es de 2.600 millones de dólares y en ella trabajarán unos 2.300 empleados. Debería estar a pleno funcionamiento hacia el final de 2015 y sus frutos con toda seguridad verían la luz en 2016, a tiempo para que esta nueva generación de pantallas de cristal de zafiro pueda aparecer en los futuros iPhone 7 y posiblemente en una nueva generación de iPad.

vINQulo

Bloomberg

 

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