Google completa el puzle y presenta Compute Engine, su oferta IaaS

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La Infraestructura como Servicio era uno de los pocos segmentos en los que Google aún no estaba presente oficialmente. Compute Engine permitirá ejecutar inicialmente instancias virtualizadas de Ubuntu o CentOS.

Con motivo de la conferencia para desarrolladores Google I/O, el gigante de las búsquedas ha presentado lo que podría considerarse como su apuesta más firme para acceder a un negocio en plena explosión, el cloud computing en la modalidad de Infraestructura como Servicio.

Así es como funcionará Google Compute Engine (por el momento se encuentra en fase previa cerrada, con el acceso restringido a clientes selectos), ofreciendo la infraestructura necesaria para que los clientes puedan desplegar centros de procesamiento sin necesidad de contar con recursos propios y con todas las ventajas que proporcionan este tipo de entornos, como la escalabilidad, dinamismo y el pago únicamente de lo que se esté utilizando.

Google dará servicio IaaS a sus clientes utilizando los mismos centros de datos que mantiene para su extenso negocio

Google Compute Engine competirá frontalmente con Amazon AWS y Microsoft Azure. Se presenta como un sistema en la nube para que los clientes puedan ejecutar cargas de trabajo en la misma infraestructura que se utiliza para las búsquedas, Gmail y Google Ads.

Se podrá gestionar desde el despliegue de máquinas virtuales bajo demanda, hasta la conectividad de red, pasando por el acceso a múltiples sistemas de almacenamiento. Todo ello, según Google, a través de un interfaz muy sencillo y limpio, al más puro estilo de sus servicios tradicionales.

En cuanto a las máquinas virtuales, Google indica que inicialmente estarán gobernadas por Linux (Ubuntu y CentOS) e instancias de 1,2,4 u 8 núcleos con 3,75 GBytes por cada uno de ellos.

Habrá también tres opciones principales en materia de almacenamiento:

  • Ephemeral disk: Un bloque de almacenamiento sencillo que está ligado al ciclo de vida de cada máquina virtual. Cuando esta se para, los datos se pierden.
  • Persistent disk: Un servicio de almacenamiento en red comparable que ofrece la latencia y rendimiento de los discos locales. Todos los datos que se escriben en este sistema se replican en múltiples unidades físicas y es posible llevar a cabo copias de seguridad y ‘snapshots’ para poder recuperar las instancias en múltiples máquinas virtuales.
  • Google Cloud Storage: Permite un fácil acceso a los datos almacenados desde el interior de cualquier máquina virtual. Incorpora un sistema de autenticación homogéneo y seguro para que no sea necesario gestionar las claves de cada instancia. Al igual que las anteriores modalidades de almacenamiento, Google ofrece cifrado de datos para mejorar su integridad.

De entre los beneficios a la hora de utilizar Google Compute Engine, la compañía destaca el escalado, valor, rendimiento y flexibilidad de un entorno abierto, además del impacto medioambiental.

Hay que tener en cuenta que se trata de una modalidad que se ejecutará en los mismos centros de datos que Google ha estado desarrollando durante años para sus propios servicios, aunque a nivel de funcionalidad para sus clientes, todavía dista mucho de llegar a ofrecer la misma versatilidad que Amazon.

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