Guía para comprar un ultraportátil

Movilidad
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Con la volatilidad del mercado actual en un terreno tan nuevo como el de los ultraportátiles es normal que más de uno se ahogue entre tantos modelos y especificaciones que surcan el poblado y revuelto mar de la nueva hornada de netbooks. Por eso, os vamos a dar unas ligeras nociones para que no hagáis una elección equivocada.

Los ultraportátiles son unos equipos más pequeños que los habituales ordenadores portátiles. Los tamaños de pantalla oscilan entre 7 y 10 pulgadas y disponen un peso que ronda el kilo. Están enfocados a gente que necesita tener acceso a la red de redes en cualquier lugar sin tener que cargar con los 2 ó 3 kilos de portátil de turno. Equipos con un buen balance entre portabilidad, potencia y conectividad.

Los precios de los mismos estan comprendidos en un rango de 199 euros hasta más de 600 euros, pese a que en un principio estaban pensados como ordenadores de bajo coste. Para hacer la elección correcta debemos tener en cuenta varios factores y desde mi humilde opinión voy a intentar haceros más sencilla la misma sin influir con modelos ni nombres en vuestra decisión:

  1. Debéis estar seguros de qué pueden y qué no pueden hacer estos pequeñines, son equipos diseñados con la portabilidad en mente y no son tan potentes como portátiles. Si queréis renderizar imágenes, hacer recompresión de vídeo o tareas pesadas, los ultraportátiles no son lo que buscáis, en ese caso elegid un portátil de 12 pulgadas que os va a resultar más beneficioso a la larga.
  2. Si estás seguro de que el uso va a ser para acceder a Internet y no hacer tareas tan pesadas como las anteriores, es decir uso ofimático, algún juego antiguo o visualizar vídeos, un netbook es vuestra mejor opción. El primer punto a tener en cuenta es el tamaño de pantalla que acaba influyendo en el tamaño final del mismo. Las pantallas van de 7 pulgadas hasta las 10, personalmente no os recomiendo las primeras debido a su escasa resolución horizontal haciendo el desplazamiento horizontal necesario para visualizar cualquier web. Las pantallas de 8,9 pulgadas en adelante disponen de una resolución de 1.024×600 que mejorarán la experiencia de navegación.
  3. Autonomía. Los equipos existentes en el mercado se pueden dividir en 2 grupos según dicha característica. Grupo de batería de 3 celdas y grupo de 6 celdas. Los primeros gozan de una autonomía aproximada de 2 horas y pico usando conectividad WiFi y 2 horas y media sin usarlo. Los que disponen de batería de 6 celdas suelen llegar a las 4-5 horas. En España a día de hoy es prácticamente imposible encontrar un modelo con una batería de 6 celdas por tanto la elección en este punto es sencilla, o nos esperamos, o compramos un equipo y más adelante podríamos, en caso de necesitarlo, comprar una batería de 6 celdas para el mismo.
  4. Otro punto a tener en cuenta es el teclado, y mi consejo es probarlo antes de comprarlo. No todo el mundo tiene las mismas manos y dichos ultraportátiles tiene teclados más reducidos que a lo que estamos acostumbrados. Los ultraportátiles de 10 pulgadas son los que vienen acompañados de un teclado mayor, pero como bien os he dicho ya, es una cuestión de tacto, y diría que casi como el DNI, personal e intransferible.
  5. Sistema operativo y software. Hay que observar dicho punto con detenimiento según los usos que vayamos a dar a nuestra adquisición. Puesto que si bien, varios de ellos vienen con distribuciones de Linux con todo instalado y funcional, con un arranque del equipo rapidísimo y un sencillez de uso pasmosa quizá usuarios no duchos en el sistema operativo del pingüino puedan echar en falta Windows para alguna tarea.
  6. Precio. Teniendo en cuenta el rango de precios, quizá gastarse más de 600 euros en un equipo de dichas prestaciones no sea la elección más apropiada teniendo en cuenta la devaluación de los mismos y las escasas diferencias entre modelos según precios. Un dato a tener en cuenta es que los mismos no disponen de unidad óptica y si bien no están enfocados a usarla, quizá algunos la echen en falta en algún momento.
  7. Cuando uno ya está más o menos seguro de lo que quiere, ha barajado las posibilidades y tiene hecha una elección, viene cuando llegas a la calle y, ¡sorpresa!, no hay disponibilidad de lo que quieres. Por tanto, mi último consejo es que si realmente estáis seguros de lo que queréis no  trabajéis en balde buscando opciones que no están disponibles.

Espero haber sido escueto y no haber empeorado la situación de nadie ante la avalancha de productos que se nos viene encima. Y como dicen los maestros, “suerte y al toro”.

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