¿En qué ha ayudado el Gobierno al sector TIC durante su presidencia en la UE?

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El Gobierno español debía adaptarse al nuevo Tratado de Lisboa para llevar a cabo su presidencia. El mayor logro: la aprobación de la Agenda 2010-2015. El fracaso: aún no se ha solucionado la polémica sobre la propiedad intelectual.

La presidencia española de la Unión Europea ha llegado a su fin. Este primer semestre de 2010, en que España tomaba las riendas de esta comunidad política, prometía ser próspero para el sector tecnológico y de la comunicación.

Los encargados de esta área en España habían declarado su intención de no ahorrar esfuerzos en el crecimiento del sector. En un balance realizado ayer día 30 por varias autoridades encargadas de que la presidencia española no escatimara en esfuerzos para ayudar al crecimiento de la Sociedad de la Información durante este período, Francisco Ros y Neelie Kroes entre otros afirmaron sentirse satisfechos con los resultados y que hacían un balance positivo de los avances.

Una de las grandes propuestas fue la aprobación de la Estrategia de Granada. Este plan abarcaba los mayores retos que se había propuesto el gobierno español. Francisco Ros había declarado ya en noviembre del 2009 que durante estos seis meses de presidencia, la secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información quería mejorar, entre otras cosas, la seguridad en Internet, reforzar los derechos de propiedad intelectual y favorecer el despliegue de infraestructuras. Seis meses son pocos meses para todos estos buenos propósitos, ¿habrá sido posible avanzar por el buen camino?

Realmente aún no se han conseguido tantas cosas, pero lo que sí ha logrado España durante su presidencia ha sido allanar el camino para que esto llegue a ser posible en los próximos añoscon la Agenda Digital Europea 2010-2015. En una comparecencia de Francisco Ros acontecida la pasada semana ante la comisión de Industria, Investigación y Energía (ITRE) del Parlamento Europeo, el secretario español remarcó la importancia de la iniciativa española de recoger las inquietudes de la industria TIC europea para con ellas conocer mejor las necesidades del sector. Estas propuestas han sido la base para crear la mencionada agenda. De hecho, gracias a esta iniciativa, se abrió un nuevo camino de comunicación entre la administración y las industrias TIC que Ros considera una acción muy importante.

El pasado mes de abril los Ministros responsables de la política de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de los países miembros con Miguel Sebastián, ministro de Industria Turismo y Comercio, como anfitrión, se reunieron en Granada para discutir los puntos que finalmente serían los esenciales para el desarrollo de la Sociedad de la Información en Europa durante los próximos años.


La Declaración de Granada pretende que, desde ahora y hasta 2015, las infraestructuras en los países de la Unión Europea sean más sólidas y eficientes para garantizar mayor seguridad a los usuarios de la red y pretende que la banda ancha llegue a cubrir el cien por cien del territorio europeo en 2013. A largo plazo, los responsables de telecomunicaciones europeos, se propusieron, durante tal encuentro, promover en 2020 la penetración en casi todo el territorio de la banda ancha de velocidad ultrarrápida.

¿Cómo hacer esto? Los diversos participantes en la Declaración de Granada consideran importante promover la competencia entre las diversas compañías de telecomunicaciones que operan en Europa e implementar un marco regulatorio adecuado para promover la inversión. Los países europeos, en los que tradicionalmente el mercado de las telecomunicaciones estaba bastante cerrado (no olvidemos los grandes monopolios estatales que poco a poco se han ido privatizando) parece que quieren optar por la apertura del mercado como la mejor opción para la mejora de los servicios.

Francisco Ros, que siempre ha apostado por las tecnologías como base de la economía, declaraba en la comparecencia que tuvo lugar a mediados de Junio que las TIC “constituyen un vector de crecimiento, innovación y competitividad cuyo aprovechamiento presente y futuro permitirá a Europa seguir aspirando a alcanzar el liderazgo económico a nivel mundial”. Con esta afirmación, Ros marcaba el mercado TIC como la base esencial para la salida de la crisis económica que está viviendo Europa.

Sin embargo hay un punto muy polémico que la administración española no ha conseguido resolver y es la propiedad intelectual. Mientras muchos optan por una mayor libertad de acceso a contenidos como libros o música, de un modo más barato y digitalizado, otros consideran que debería estar más controlado y que los gobiernos deberían luchar con más fuerza contra la piratería. Francisco Ros habló de este tema cuando en el mes de noviembre anunció los planes del gobierno en cuanto a la Sociedad de la Información durante la presidencia española de la Unión Europea.

Ros optaba, como lleva tiempo haciéndolo Sinde, por reforzar la propiedad intelectual.
A comienzos de junio la Eurocámara tocó este tema. Aunque fuera de modo superficial, el mayor logro a este respecto durante la cuarta presidencia española de la Unión Europea, fue conseguir relanzar esta reflexión entre los eurodiputados. De hecho, en un comunicado realizado por la Secretaría de Estado de las Telecomunicaciones, se considera que “para conseguir crear un Mercado Único Digital real, se debe garantizar la igualdad de acceso de las empresas, eliminando las barreras que aún existen en los países y que impiden la consolidación de la llamada “quinta libertad”. Una de las más importantes barreras es la falta de un marco regulatorio común o similar sobre la propiedad intelectual.

Este documento propone el desarrollo de nuevos modelos de negocio que equilibren ambas posiciones. La Secretaría de Estado encargada de la Sociedad de la Información propone buscar una opción que impulse “nuevos modelos de negocio, así como con medidas concretas que reduzcan la fragmentación del mercado para la reutilización y el acceso a contenidos digitales, y que, al mismo tiempo, protejan y aseguren la justa remuneración de los derechos de autor” España no ha conseguido nada a este respecto. Ahora Bélgica sucederá a España. ¿Conseguirán una nueva solución que contente a todos?

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