¿Hay vida más allá de Raspberry Pi? Sí y aquí te mostramos varias alternativas [Comparativa]

ComponentesWorkspace
0 0 12 comentarios

Si estás más o menos metido en el mundo del hackeo, proyectos DIY y electrónica, posiblemente ya habrás oído más de una vez algo sobre la Raspberry Pi. Pero aunque es la más famosa, existen hoy en día multitud de alternativas.

Se trata de un ordenador con todo integrado en una sola placa, de bajo coste y de pequeño tamaño. De hecho teóricamente sólo cuesta 35 dólares y con unas realmente discretas dimensiones, 85,60 x 53,98 mm.

Aunque quizás la Raspberry sea una de las más baratas,  lo cierto es que eso se debe en parte a que usa un procesador de la familia ARM11, en concreto el ARM1176JZF-S, a 700MHz. Además tiene bastante menos cosas que otras y ningún tipo de memoria interna más allá de la que ofrezca una tarjeta SD.

Ante esto, y para que os hagáis una idea de lo que existe, hemos escogido varias alternativas de especificaciones, capacidades y precios diferentes, para que podáis escoger con más información.

 

Hackberry A10 de Miniand Tech

Aunque es sensiblemente más grande que la Raspberry Pi, esta placa supera con creces lo que ofrece, empezando con un procesador ARM Cortex A8 a 1,2GHz y una GPU Mali400, ya que usa el SoC Alwinner A10.

No sólo eso, también ofrece 1GB de RAM DDR3, Ethernet 10/100 y WiFi 802.11n para conectividad sencilla a Internet, 2 puertos USB, ranura SD, 4GB de memoria NAND y un puerto serie de 4 pins.

Quizás en este punto es el único donde sale perdiendo debido a que no tiene tantos GPIOs como el resto, además de que sus conexiones no van mucho más allá de las que se espera en cualquier tablet o miniordenador.

En cuanto a sus conexiones multimedia, dispone de entrada de micrófono, salida HDMI y AV. Además va de serie con Android ICS, pero gracias al uso de Cortex A8 es también compatible con múltiples distribuciones de Linux, que además se pueden instalar en la SD para tener un boot dual.

El precio de la Hackberry A10 es de 65 dólares, incluyendo el adaptador de corriente a 5V, por lo que es una alternativa muy a tener en cuenta si lo que quieres es una placa barata que no necesites ampliar mucho y que sólo necesite la conectividad de un ordenador normal.

Destaca además que colaboran con la empresa española Tullavero, que hace carcasas para ellos, y también con el equipo español de desarrollo SuperTe@m. También tienen una versión en dongle, el MK803, y en formato smartbox para la tele.

 

IGEPv2 de ISEE

Sus dimensiones son 93 x 65 mm, la que menor superficie ocupa, y quizás no sea la más potente de todas, con un SoC DM3730 con un procesador ARM Cortex A8 a 1GHz, un PowerVR SGX530 a 200MHz y un núcleo TMS320C64x+ DSP a 800MHz. Tampoco es la que más RAM o memoria tiene, 512MB en ambos casos. Pero eso sí, todo esto lo compensa con que tiene todo tipo de conexiones.

Cuenta con un miniUSB OTG y un USB host, puerto Ethernet 10/100, WiFi 802.11 b/g, Bluetooth 2.0, todo con antena integrada y conector para antena externa. También por supuesto ranura microSD, conectores estéreo de salida y entrada, salida HDMI/DVI-D.

En cuanto a conexiones menos tradicionales, dispone de UART, McBSP, McSPI, I2C, , conexión para cámara ISP, toma de corriente a 5V y todo tipo de GPIOs para conectores de lo más variados.

Aunque no lo parezca, ya que su web está en inglés, ISEE es una marca española, afincada en Barcelona, que produce la IGEPv2, pensada para un público diferente ya que está preparada para entornos industriales, pudiendo soportar temperaturas de entre -40 a +80ºC.

Además de eso es la más personalizable de todas, debido a que cuenta con un sistema modular de expansiones, usando sus GPIOs para acoplarle todo tipo de añadidos y sensores.

Pero eso sí, toda esta versatilidad tiene un precio, ya que es más cara que las anteriores con un coste de 188€, más el precio que tienen sus módulos de expansión. Si lo que buscas es algo profesional/industrial hecho a medida y con un soporte total software, entonces ésta sería tu mejor opción.

 

SABRE lite de Boundary Devices

Con una superficie cuadrada de 82,55 x 82,55 mm, no está mal en tamaño, aunque también es la que tiene mayor espesor debido a un conector que aúna dos puertos USB con uno Ehternet, dispuestos uno encima del otro.

Utiliza un SoC Freescale i.MX, que le proporciona un procesador ARM Cortex A9 tetranuclear a 1GHz con un sistema triple de gráficos: uno para 2D, otro Quad-shader para 3D y otro OpenVG Vertex para 3D y 2D. Esto junto con 1GB de RAM DDR3.

Es menos modular que la IGEPv2, pero por otro lado tiene ya integrados multitud de conectores listos para su uso. Para que os hagáis una idea, dispone de SATA 2.5, PCIe, CAN2, I2C, JTAG, MIPI CSI-2 y puerto paralelo para cámaras, UART 1&2 para puertos serie, 1 puerto USB personalizable con pines, otro para botones Android y hasta 3 puertos para pantallas: RGB, LVDS y HDMI 1.4a.

Todo esto sin contar con los ya mencionados 2 puertos USB Host y Ethernet, además de otros puertos más comunes como un microUSB OTG, entrada y salida de audio, entrada de corriente a 5V y, por supuesto ranura microSD, junto con una segunda ranura SD.

Donde también destaca es en la gran cantidad de distribuciones diferentes de Linux y demás sistemas operativos compatibles con ARM que soportan, aquí tenéis algunas de ellas  ya listas para poner en una SD, pero hay muchas más.

El precio de 199 dólares incluye también el adaptador de corriente de 5V, una tarjeta microSD de 4GB con Linux preinstalado y un cable serie dual. Si lo que buscas es algo que venga ya de serie con conexiones directas a casi cualquier dispositivo, ésta es sin duda la mejor opción, aunque lamentablemente para darle conectividad inalámbrica necesitaréis adaptadores.

 

Veredicto

Bueno, ya conocéis sus características. Pensé en mostraros su funcionamiento en un vídeo, pero al tratarse de hardware y software tan dispar, resulta un poco confuso y no aporta mucho en términos de comparación.

He probado las tres tanto en Linux, Android como en las distribuciones propias con las que van instaladas. En todas ellas no he tenido ningún problema y se nota que están fabricadas por gente profesional. Cada una de ellas destaca en algo y son buenas opciones para usos diferentes, más o menos amplios.

Todas tienen servicios de soporte bastante buenos además de otros productos para adaptarse a vuestras necesidades. Mi recomendación es que si tenéis claro lo que queréis hacer, vayáis a la que mejor se adapte independientemente del precio, y si no, poneros en contacto con ellos para ver que se ajusta mejor.

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor