Internet borra fronteras: empresas TIC en la periferia

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Las grandes ciudades, Madrid y Barcelona, continúan aglutinando la mayor parte de empresas tech que operan a nivel nacional, pero hay excepciones. ¿Es posible crecer sin tocar las capitales?

Lo que es cierto para la mayor parte de las empresas tradicionales parece serlo también para las empresas tecnológicas: si quieren crecer, si su objetivo es ser una gran compañía que opere a nivel nacional o internacional, tarde o temprano tendrán que mudarse a Madrid o Barcelona. Así, la mayor parte de las empresas TIC con estos objetivos nacen ya directamente allí o se trasladan cuando empiezan a crecer. ¿Es esto necesario en la era de Internet? ¿Todavía importa la ubicación física?

Aunque todavía son una minoría, hay también empresas que han decidido probar que es posible ser grande y ofrecer un servicio de calidad desde la “periferia”. Ciudades pequeñas e incluso pueblos perdidos en la nada (o en el todo de las montañas), el escenario para una empresa TIC de éxito puede ser cualquiera. En países como Estados Unidos, Alemania o Reino Unido ya no llama la atención. Aquí todavía choca un poco.

Pero, ¿qué lleva a estas empresas a no rendirse ante las promesas de éxito de la gran ciudad y optar por los augurios de fracaso de las zonas periféricas? Y, sobre todo, ¿ven posible seguir creciendo y creciendo sin la necesidad de mudarse? La respuesta parece ser sí.

Las razones: lugar de origen y residencia

La razón principal para nacer y crecer en un lugar distinto a las capital suele ser la misma: es de donde son y donde viven los fundadores. “En todo momento fue la primera opción”, indica María Gómez, responsable de comunicación de Centraldereservas.com. Su caso es quizás de los más especiales: el servicio de reservas de hoteles opera desde Aínsa, un pueblo de poco más de 2.000 habitantes situado en el Pirineo de Huesca. “Su fundador es de y vive en Aínsa”, asegura, por lo que no hubo mucho más que pensar.

Lo mismo ocurre con Dinahosting, la empresa de hosting gallega que opera desde su sede en Santiago de Compostela. Paulo Rodríguez, del Departamento de Comunicación, asegura que “nunca” se han planteado “hacerlo en otro sitio”. Eso sí, aunque no planean mudarse, sí mantienen “una pequeña oficina en Madrid para la gestión técnica”, ya que es allí donde tienen el centro de datos.

Centraldereservas.com, por su parte, también ha optado por abrir oficinas en Zaragoza, “lo que resulta una adecuada combinnación para poder contar con los servicios de una ciudad como Zaragoza, sin tener que renunciar a los orígenes”.

Las dificultades: capital humano y acceso técnico

No obstante, y pese a defender con ahínco su elección con respecto a la ubicación física, las empresas TIC que optan por la periferia también reconocen que su decisión entraña ciertas dificultades. En Centraldereservas.com apuntan que lo han notado “sobre todo a la hora de encontrar personal cualificado en determinados lenguajes informáticos, o con perfiles muy específicos”. En Dinahosting, por su parte, no ven precisamente este problema: “Galicia, con 2 millones y medio de personas, es un ecosistema tan bueno o tan malo como Madrid o Barcelona para incubar buenas ideas”, asegura Paulo.

En cuanto a las ventajas a las que saben que renuncian por no estar en la gran ciudad, en Dinahosting admiten que “el coste del ancho de banda se multiplica fuera de los grandes centros de datos en Madrid” (por eso el suyo está allí). En Centraldereservas.com apuntan que “las implantaciones de tecnología y las actualizaciones siempre llegan más tarde a las ciudades pequeñas o pueblos”.

La ubicación física en la era de Internet: una importancia en declive

Todo esto lleva a una pregunta fundamental: ¿tiene sentido todavía hablar de ubicación física en empresas de Internet? ¿supone todavía una diferencia desde dónde operes? Tanto en Dinahosting como en Centraldereservas.com aseguran que las diferencias son a nivel cualitativo para el personal, ya que el lugar en el que viven afecta de forma positiva a su calidad de vida.

A nivel operativo, no obstante, María Gómez asegura que no se trata de algo importante. “Hoy en día puedes conectarte casi desde cualquier sitio a cualquier lugar y en cualquer momento, vivimos en un momento digital donde las distancias físicas ya no importan”, explica. Lo difícil es en muchos casos, eso sí, hacer entender a los usuarios que no todo esto no va a afectar de forma negativa a los servicios ofertados por la empresa. “Existe una cierta incomprensión por parte de los usuarios en la percepción de los servicios que damos compañías más ‘locales’”, lamenta Paulo, que achaca el problema a “la mediatización que los grandes grupos ejercen sobre la opinión pública”.

En ese sentido, Paulo indica que todo sería muy diferente si estuviesen en otro país, e indica que “la contribución del Estado en otras latitudes como Estados Unidos, Alemania o Japón es realmente fuerte a nivel fiscal, en inversión, etc”. En España, no obstante, “es realmente muy difícil competir en igualdad de condiciones con empresas que tienen una posición de centralidad en el sistema”.

Pese a las dificultades, empresas como Dinahosting, Centraldereservas.com y otras muchas están demostrando que sí es posible ofrecer sus servicios a nivel nacional sin rendirse ante las facilidades de la capital. Además, cuentan con un plus de identidad difícil de conseguir en las grandes ciudades. “Estar donde estamos nos da un carácter y un valor identitario fuera de toda duda”, indican desde Dinahosting, “el mundo es muy grande, multicolor…”. La receta para triunfar desde la “periferia” es sencilla: no “autolimitarse”. Y no parece que ninguna de estas empresas lo haga.

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