La impresión 3D desatará el debate ético para 2016

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Las posibilidades que abre esta tecnología en la asistencia sanitaria implicará un nuevo marco regulatorio sobre su actuación.

La tecnología de impresión 3D sigue madurando y su aplicación en la medicina, tanto para reproducir órganos y tejidos humanos (bioimpresión) como para desarrollar nuevos productos tales como prótesis, provocará un importante debate ético para el año 2016, según un estudio de la consultora Gartner.

Al tiempo que en la asistencia sanitaria la impresión 3D causará una explosión de demanda de tecnología en 2015, “la aceptación ética de sus posibilidades requerirá más tiempo”, ha explicado Pete Basiliere, director de investigación de Gartner.

La capacidad de construir piezas anatómicas humanas y personalizadas tendrá un gran atractivo en las regiones económicamente débiles y devastadas por la guerra, con una alta demanda de estos productos.

Fuera del mercado de la medicina, la impresión 3D también traerá consigo grandes cambios y desafíos. Gartner predice que para 2018 esta tecnología impondrá por completo nuevos negocios.

Pero la escalada de la capacidad de impresión en 3D conllevará otro riesgo añadido, la amenaza a la propiedad intelectual al promover un cambio de modelo de venta y distribución.

Las empresas tendrán cada vez más difícil monetizar plenamente sus invenciones y serán menos capaces de lograr beneficios por los derechos de sus creaciones.

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