La impresión 3D (y el estilo) también llega a las escayolas para fracturas

Datos y Almacenamiento

El progreso en la tecnología llega cuando los más avanzado llega a tener una aplicación cotidiana. Fue un hecho histórico el lanzamiento del primer satélite artificial Sputnik pero ahora los rusos sólo salen en las noticias cuando envían satélites al espacio si el cohete que los lleva tiene la mala fortuna de explotar. Uno de las últimos avances es el de la impresión 3D y puede que no tardemos mucho en tener sus frutos en torno nuestro. Literalmente, en concreto en torno a nuestras fracturas.

La tecnología de impresión 3D ha encontrado un nuevo cauce de la mano de Cortex, una empresa que ha desarrollado un método de  generar una estructura tridimensional reticulada en torno al miembro fracturado. Las ventajas, son múltiples, entre ellas la mayor adaptación al miembro lesionado y la mayor comodidad a la hora de “llevar” este nuevo tipo de escayola.

Para adaptarla al paciente en primer lugar se verifica mediante rayos X el alcance de la lesión y a continuación se realiza un escaneo en 3D del miembro dañado y posteriormente con esos datos se imprime en 3D este nuevo tipo de vendaje sólido en dos partes que se ensamblan entre sí adaptándose a la perfección además de  resultar más cómodo de llevar por su ligereza, permitiendo una vida con menos limitaciones que las habituales en estos casos.

Se acabaron los picores, la ocasional dificultad para la higiene de lo que queda por debajo de la escayola… bueno, y también se acabaron las firmas de todas tus amistades sobre la superficie de yeso pero ya era hora de entrar en el s. XXI en estas cosas aportando durabilidad, resistencia, ventilación y posibilidad de ducharse con este exoesqueleto impreso en 3D que, además, puede llevarse con una manga de camisa normal por encima a diferencia de las actuales soluciones, de mucho mayor grosor.

vINQulo

Cortex

 

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