La NSA dejó de espiar a Angela Merkel… para espiar a todo su entorno

El pasado mes de agosto los Estados Unidos de América y Alemania se comprometieron a no espiarse mutuamente en lo respectivo a sus gobiernos, pero parece que todo aquello no quedó más que en papel mojado.

El acuerdo se alcanzó en la época en que salieron a la luz las revelaciones hechas por Edward Snowden sobre las técnicas y el alcance del espionaje de la NSA, pero no fue hasta varios meses después que el análisis de tal cúmulo de información revelada permitió conocer que un buen número de mandatarios internacionales tenían intervenidas sus comunicaciones, encontrándose en dicha lista Angela Merkel. Esto se supo en octubre y el propio presidente Obama tuvo que salir a argumentar que él no conocía nada de estos procedimientos de espionaje, prometiendo que se acabarían.

Este pasado fin de semana la prensa alemana se ha hecho eco de nuevas revelaciones sobre la vigilancia que la NSA mantendría sobre Merkel, aunque en esta ocasión no se trataría de espiar directamente sus comunicaciones sino las llamadas telefónicas que efectúan la práctica totalidad de las personas de su entorno, lo que incluye altos cargos gubernamentales que con frecuencia contactan con ella para recibir órdenes y facilitar información.

Lo sorprendente de la información sería por un lado la rapidez con la que la NSA ha sorteado las limitaciones a sus procedimientos que ha impuesto la máxima autoridad de Estados Unidos de América y por otra parte la velocidad con la que se ha filtrado dicha información que, evidentemente, no procede de la misma fuente que todo lo que ya conocíamos puesto que desde que Snowden saltó a la palestra no habría podido tener acceso a información interna de la agencia de seguridad estadounidense. Esto indicaría que Snowden no sería un caso aislado y que habría más miembros de la inteligencia norteamericana descontentos con el uso que se hace de los medios de que disponen.

vINQulo

Reuters