La obsesión por castigar las descargas ilegales

Cloud

La “Coalición” de creadores e industria de contenidos española pretende suspender la conexión a Internet de los usuarios infractores de derechos de autor mediante un acuerdo con las operadoras. El plan Sarkozy está en marcha en España cuando algunos artistas como Andrés Calamaro afirman que la piratería obliga a mejorar los discos y fomenta la distribución de la cultura.

“Llevamos tiempo hablando con las operadoras y están siendo receptivas, comprenden nuestro problema y entienden que algo hay que hacer porque la situación actual no se puede prorrogar mucho más”, dice Pedro Farré, el director de Relaciones Institucionales de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).

A Farré le gusta el plan francés o el inglés que pretende erradicar la piratería en Internet a base de prohibiciones y sanciones hasta llegar a suspender la conexión a la Red, un derecho más básico que el que dice defender la “Coalición”.

“La sociedad española ha practicado la demagogia con los derechos de autor, a diferencia de otros países de nuestro entorno, ya que aquí no se entiende por qué hay que proteger los derechos de los trabajadores de la cultura”, dice Farré.

Aunque no se ha revelado detalles de las conversaciones con las operadoras, el representante de la SGAE dice que “están muy avanzadas” y que espera se llegue a un acuerdo “en los próximos meses”. El objetivo aclara “es implicar al Gobierno en estas conversaciones para que esto se convierta en ley y no sea sólo un pacto entre empresas”.

Farré insiste en que “no se venden discos en las tiendas porque los más jóvenes se los descargan por Internet, lo mismo que pasa con los DVD de las películas o la asistencia a los cines, que ha caído de forma dramática”.

Algo que algunos artistas con mayúsculas como Andrés Calamaro ponen en duda, expresando que “la piratería obliga a mejorar los discos” y la descarga de canciones desde Internet fomenta la distribución de la cultura sin perjudicar al artistas.

El cuento de la lechera de que cada descarga en Internet de un álbum supone vender un disco menos sigue adelante. Nada se dice de la alarmante pérdida de calidad de los contenidos, ni del fomento de la cultura, ni de una revisión del arcaico sistema de derechos de autor, ni de la búsqueda de alternativas de la industria para descargas económicas, seguras y que compensen adecuadamente a los autores. Sólo palo y tentetieso. Si las operadoras son cómplices de este proyecto pueden esperar bajas generalizadas del ADSL y pérdidas en toda la industria.

vINQulos
Terra

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor