La burbuja dorada de Icahn se ha roto

Empresas

El inversor afronta la bancarrota de la constructora en la que participaba.

Carl Icahn es rico, poderoso y famoso. Más de un millón de entradas si se introduce su nombre en Google, un par de artículos de prensa diarios sobre su persona y el número 46 en el ranking de los más ricos del mundo de la revista Forbes acreditan su fortuna.
Pero la última semana parece haber cambiado su suerte. Icahn ha sufrido los efectos de la desaceleración del mercado inmobiliario.
La constructora WCI Communities, que preside y en la que detenta el 15 por ciento del accionariado, acaba de declararse en bancarrota. Incapaz de hacer frente a su deuda de 1.800 millones de dólares (algo más de 1.100 millones de euros), la compañía se acogió a principios de esta semana a la Ley de quiebras estadounidense y declaró una suspensión de pagos.
“La empresa ha intentado evitar la petición de bancarrota”, reconoció Icahn en unas declaraciones que recoge Europa Press. “Ha sido necesario presentar esta solicitud debido al fracaso de los esfuerzos dirigidos a obtener financiación y al reconocimiento de que la deuda de 1.800 millones de dólares podría entrar en mora”, apostilló.
¿Un fracaso personal del supuesto rey Midas de las finanzas o la primera piedra de toque sobre lo que puede suponer la desaceleración inmobiliaria a accionistas de empresas del sector TIC?
Construcciones de lujo
WCI Communities es una de las principales inmobiliarias del país, especializada en construcciones de lujo y con una importante presencia en la costa de Florida.
“Hemos construido nuevas casas y comunidades de lujo durante más de 60 años”, apuntan en la explicación de su web sobre por qué el consumidor debe confiar en ellos, “y sería una honor ser su nuevo constructor”.


Honor o no, lo cierto es que la compañía no está en la situación desahogada de estos 60 años. WCI Communities sufre los efectos de la crisis inmobiliaria. La constructora es la séptima en EEUU que tiene que hacer frente a este tipo de problemas.
“Lo primero y lo más importante, esto no significa que la compañía deje el negocio”, tranquilizan desde la firma a sus clientes. Simplemente, se reorganizan para buscar una posible solución.
Icahn y TIC
Icahn debe enfrentarse, por tanto, a una situación difícil. Su política de trabajo (comprar empresas en problemas y sanearlas para revenderlas) no obtuvo resultados con WCI Communities. La gran pregunta es cómo puede afectar esto al sector de las TIC.
El inversor multimillonario no sólo tiene una participación importante en esta compañía. Yahoo! es una de las empresas en las que Icahn invirtió su dinero y su tiempo, hasta el punto de conseguir modificar la distribución de la cúpula directiva para adecuarla a sus intereses.
Motorola es otra de las compañías del sector en la que Icahn decidió intervenir. La relación entre unos y otros fue especialmente dramática, con demandas judiciales incluidas.
Pero los tentáculos de Icahn en el sector no se limitan a estas dos empresas e incluyen también a Time Warner, en cuyo accionariado entró en 2006 con un 3 por ciento.


¿Conseguirá el mercado inmobiliario desviar el centro de atención del accionista de estas empresas? La entrada de Icahn en su accionariado fue vivido con un temor casi reverencial por parte de las juntas directivas de las afectadas.
El ejemplo de Yahoo!, que protagonizó una tormentosa negociación entre las ideas de la ejecutiva y los deseos de su inversor, puede ser el espejo en el que se miren las compañías que no desean que Icahn invierta en ellas.
Aunque, por otra parte, la presencia de Icahn es un revulsivo que puede resultar altamente positivo. El multimillonario aumenta la presión sobre los directivos y, a más coacción, la posibilidad de resolución de situaciones de crisis puede ser mayor.
¿Echarán al final de menos las empresas TIC a su enfant terrible?
Caso español
La ruptura de la burbuja inmobiliaria no se limita a Estados Unidos. La reciente declaración del concurso de acreedores de la constructora Martinsa Fadesa convulsionó los cimientos de la economía española.
Aún así, el impacto directo que la crisis (y una hipotética situación similar) podría tener en el sector TIC en España es bastante limitado. Las principales constructoras del país no cuentan con una presencia directa en el accionariado las firmas del sector.
Únicamente FCC, con un 3,4 por ciento de acciones de Yoigo, ha decidido introducirse en el campo de la tecnología y las telecomunicaciones.

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