La reforma del roaming en Europa tendrá que esperar

Movilidad

Los planes para reducir el coste de las llamadas entre móviles en el extranjero, sobre todo durante las vacaciones de verano, ha sufrido un contratiempo. Los estados miembros de la Unión Europea no han llegado a un acuerdo.

El ministro de telecomunicaciones de la UE, Viviane Reding, quería reducir de forma importante los precios que los turistas deben pagar por el uso de sus teléfonos móviles en los países extranjeros.

El objetivo era reducir el roaming de la realización de las llamadas a 45 céntimos de euro por minuto y el de la recepción a 20 céntimos de euro.

Sin embargo los gobiernos no han podido ponerse de acuerdo acerca de la cantidad de esta reducción, por lo que la votación ha sido pospuesta al menos una semana más.

Mostrando una actitud muy poco democrática, el parlamentario austriaco Paul Ruebig dijo a los estados miembros que su propuesta era de las de “o lo tomas o lo dejas”.

Los gobiernos de la Unión Europea se encuentran divididos entre aquellos cuyas operadoras de móviles tienen que pagar un fuerte impuesto por obtener licencias 3G y ven el roaming como una forma de obtener unos beneficios extras y aquellos en los que las licencias 3G se obtienen por nada.

Además, hay países como Austria, donde no hay mucho turismo que utilice los móviles, y otros como España, en los que las operadoras hacen una fortuna con el roaming.

La ironía es que por una vez la postura de la Unión Europea es respaldada por los usuarios, hartos de pagar un ojo de la cara cuando están de vacaciones o cuando sus hijos se van a estudiar inglés al extranjero.

Traducción de un artículo de Tony Dennis del 4 de mayo de 2007.

vINQulos
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