La ley antipiratería francesa, un fiasco que se ha quedado anticuado

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Sólo el 14% de los piratas usan redes P2P, las únicas a las que afecta la ley; mientras la descarga ilícita de contenidos ha crecido un 3% desde la aprobación de la norma.

Hadopi, la ley antipiratería francesa, se ha convertido, aún sin fecha para su entrada real en vigor, en un fiasco: la piratería contra la que quiere luchar ha aumentado desde que se anunció su aprobación y las principales fuentes de descarga quedan fuera de su jurisdicción.
Desde el pasado mes de septiembre, cuando la norma fue aprobada, ha aumentado un 3% el número de internautas que descargan contenidos de forma ilícita, según un estudio de la Universidad de Rennes 1 y tal y como recoge Le Figaro.
El aumento de la piratería no es el único problema al que tendrá que poner freno la administración francesa: los ciudadanos se han convertido y utilizan más que las redes P2P aquellas herramientas que burlan la ley.
Hadopi regula y controla el acceso de los internautas a las redes peer-to-peer, justo en el momento en el que éstas están dejando paso a la descarga directa y a otros recursos para acceder a contenidos, como el streaming.
Ni la descarga directa ni el streaming han sido regulados por Hadopi, lo que deja a la norma bastante obsoleta ante los nuevos modos de comportamiento de los internautas. De hecho, sólo el 14% de los usuarios que podrían verse afectados por la ley utilizan las redes P2P.
El impacto de la norma podría ser más que limitado: sólo el 15% de aquellos que realizaban comportamientos irregulares han decidido dejar de hacerlos. Sólo uno de cada siete internautas piratas se ha asustado ante la futura policía del ciberespacio. 
Hadopi podría haber nacido no sólo desfasada sino también ineficaz.

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