Los controles antidopaje llegan a los eSports

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La noticia se ha producido a raíz de las revelaciones que apuntaban a que jugadores profesionales de Counter Strike, habían consumido psicoestimulantes para aumentar su rendimiento en un torneo celebrado en Polonia.

Concretamente el jugador Kory “Semphis” Friesen confesó haber ingerido Adderall, una sustancia empleada en el tratamiento de la hiperactividad y la narcolepsia, para mantener un nivel mayor de concentración y aguantar más horas despierto durante un torneo de la Electronic Sports League, cuyo premio ascendía a 25.000 dólares.  A esta confesión le siguieron otras de jugadores de la misma liga, que admitieron consumir la misma droga.

Por eso la ESL, una de las principales organizadoras de torneos de videojuegos a nivel mundial, y la Major League Gaming, están preparándose para dar el siguiente paso en la lucha contra las drogas o el dopping en los deportes electrónicos, endureciendo el reglamento para prohibir expresamente el consumo de cualquier droga, y se han puesto en contacto con la Agencia Nacional Antidopaje para habilitar controles de drogas aleatorios a los jugadores, a pesar de los numerosos trámites que para este procedimiento se requieren.

La popularidad de los deportes electrónicos crece exponencialmente cada año, los torneos de League of Legends, Dota 2 o Counter Strike: Global Offensive, mueven cantidades de dinero muy superiores a muchos deportes tradicionales; The International, competición de Valve, mueve más de 15 millones de dólares en premios para finalistas y ganador.

Los videojuegos se han profesionalizado y hay tanto en juego, que para soportar esa presión, el uso de sustancias para aumentar la concentración y energía en los torneos clave se convierten en toda una tentación.

vINQulos

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