¿Mató Apple a Flash?

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Tras el anuncio de Adobe de que dejaba de desarrollar su Flash Player para dispositivos móviles, todas las miradas se centran en Apple: ¿es Cupertino responsable de la noticia?

Una de las batallas más encarnizadas del mundo tech y sin duda la guerra en la que se involucró Steve Jobs de forma más personal parece haber acabado: Adobe ha anunciado que deja de desarrollar su Flash Player para dispositivos móviles, por lo que la victoria parece estar claramente del lado de Apple. Pero, ¿ha sido Apple la responsable de esta decisión? ¿cuánto ha tenido que ver la guerra entre ambas compañías por la tecnología Flash con su muerte?

Según aseguran desde Adobe, mucho: Mike Chambers, jefe de desarrollo de Flash, aseguró en su blog que una de las principales razones para la decisión era que Flash Player no iba a conseguir la “ubicuidad” adecuada en dispositivos móviles debido “al hecho de que una de las plataformas móviles líderes (iOS de Apple) no iba a dejar paso al Flash Player en el navegador”. Es decir, desde Adobe este hecho habría pesado mucho a la hora de suspender el desarrollo de Flash para smartphones y tablets. La culpa es de Apple.

La cruzada contra Flash: una batalla personal de Steve Jobs

Pero, ¿por qué la negativa de Apple a incluir Flash en sus dispositivos iOS? ¿cuándo nació ese empeño por acabar con una de las tecnologías más populares en la web? Lo cierto es que desde el principio Apple se negó a soportar la tecnología de vídeo de Adobe en sus dispositivos móviles, y ya desde el primer iPhone esta brillaba por su ausencia. Por supuesto, lo que en su momento le valió muchas críticas a la compañía de Cupertino, parece ya no notarse gracias la sustitución del Flash por HTML5 y al hecho de que otras compañías y plataformas se subieran al carro de proclamar HTML5 la nueva tecnología de vídeo del futuro.

Si había alguien que odiaba a Flash con todas sus fuerzas en Apple, ese era Steve Jobs, que en abril de 2010, harto de las críticas por no ofrecer la tecnología en sus dispositivos, publicó una carta abierta titulada “Pensamientos sobre Flash” en la que explicaba sus razones. Entre ellas citaba el hecho de que Flash no es una tecnología abierta, frente a HTML5, que sí lo es; que no era una tecnología segura; el efecto negativo que su uso tenía para la batería de la mayor parte de los dispositivos Apple; o ser una tecnología diseñada para el PC y por lo tanto no estar preparada para las pantallas táctiles.

Shantanu Narayen, CEO de Adobe, respondió punto por punto a la carta de Jobs en una entrevista en The Wall Street Journal en la que acusó al entonces CEO de Apple de haber retorcido los hechos: según Narayen, Flash no era el culpable de que los dispositivos de Apple tuviesen problemas o poca batería, además de calificar de “divertido” el hecho de que Steve Jobs acusase a Flash de no ser abierto. La guerra entre dos compañías que habían sido amigas en un momento estaba en su punto álgido, que no se resolvió hasta hace unos días con la rendición de Adobe.

La razón real: ¿una historia de venganza?

En su carta, Steve Jobs comenzaba intentando dejar claro que lo suyo con Adobe no era algo personal. “Apple tiene una larga historia con Adobe”, decía Jobs, y explicaba cómo habían conocido a los fundadores de la compañía en su “garaje proverbial”, cómo Apple había sido su primer gran cliente y cómo habían sido propietarios del 20% de los creadores de Flash durante muchos años. Pero quizá sea en este pasado de amistad en el que se encuentre la raíz del odio visceral de Steve Jobs por Flash (y, por extensión, Adobe).

¿Cuáles fueron las claves de la relación entre Apple y Adobe en aquellos primeros tiempos? Apple fue efectivamente uno de los primeros grandes clientes de Adobe, al adoptar su lenguaje Postscript para su impresora Laserwriter (y luego la Type 1 también para interfaz de usuario), según el mismo Steve Jobs explicaba en la carta. ¿Qué pasó después? Ya con Steve Jobs fuera de la compañía, Apple pidió a Adobe que abriera el lenguaje Postscript o, por lo menos, bajase el precio de su licencia. Al negarse, Cupertino tuvo que recurrir a Microsoft y acordar entre ambas que fuese TrueType el estándar para las fuentes en los ordenadores.

Tras estos roces iniciales, el problema real llegó más adelante, cuando Adobe decidió hacer que su Illustrator, hasta entonces exclusivo para Macintosh, llegase también a Windows. Así, cuando Steve Jobs volvió a Apple se encontró con que la exclusividad que tenía antes la compañía, lo de ser la firma de los diseñadores y publicistas, ya no era tan cierto. Lo peor de todo, además, era ver cómo el gran ganador de toda la batalla había sido Microsoft, y cómo Adobe le cerraba a Apple una puerta tras otra.

Años después, tras crear el nuevo mercado de los smartphones y siendo Apple el rey absoluto, Steve Jobs optó por lo que muchos opinan que se trató de una simple venganza. ¿Adobe había cerrado las puertas a Apple cuando a esta todo le iba mal? Era el momento de responder por el mal trato del pasado: Apple dejaba a Adobe fuera de su mundo.

Por supuesto las razones reales de la disputa nunca se sabrán, al igual que tampoco estará nunca claro si se trataba de una decisión corporativa o de un capricho de Steve Jobs, pero lo cierto es que pocos recibieron tanto escarnio público por su parte como Flash. Ahora, apenas un mes después de su muerte, Adobe se rinde. Steve Jobs ganó una última batalla.

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