NVIDIA se sube al carro GPGPU de Microsoft y Windows 7

DirectCompute es la extensión integrada en DirectX 11 para hacer uso de la potencia de cálculo de las GPU para otras tareas, habitualmente llevadas a cabo por el procesador. Con ello, estamos hablando de que NVIDIA ya ha cubierto la compatibilidad de sus gráficas DirectX 10 con Windows 7 y las acciones que pueden hacer uso de GPGPU, como son la transformación de vídeos al formato de un reproductor portátil conectado al equipo, de forma ajena al usuario, que sólo notará la gran velocidad de recompresión, en comparación con los métodos tradicionales.

Los drivers 190.62 ofrecen además soporte pleno OpenGL 3.1, certificación WHQL para Windows 7 y una nueva versión de PhysX para aceleración física de juegos.

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