Para enfriar los chips, lo mejor es soplar

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Científicos de la Universidad de Purdue (Indiana) han desarrollado una nueva forma de refrigerar los procesadores provocando pequeños huracanes en el interior y eliminando el llamado “efecto anti-deslizante”.

Con esta técnica, los autores creen que puede doblarse la circulación del aire en los portátiles y otros pequeños dispositivos. La han llamado “Ionic Wind” y soluciona uno de los problemas hasta ahora infranqueables para las tecnologías de enfriamiento del aire. Es el llamado “efecto anti-deslizante” que se produce en un escenario en el que las moléculas de aire cercanas a la superficie de un metal se mantienen estacionarias, haciendo que sea difícil airearlas. Cuanto más lejos se encuentran de la superficie de metal, más fácil resulta moverlas. Las moléculas cercanas al metal crean una barrera aislante que mantiene el calor.

La técnica de Purdue rompe esa barrera y crea miles de pequeños huracanes capaces de mover el aire y alejar el calor.

El equipo que trabaja en este proyecto financiado por Intel dice que los prototipos en los que están trabajando resultan aún muy frágiles, pero esperan poder obtener algo comercializable antes de 2010.

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