¿Queda alguien por entrar en el juego del ecommerce?

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Blanco entrará mañana; El Corte Inglés ha ampliado su abanico de acción con Primeriti: el comercio electrónico convence más y a más grandes enseñas.

Lo explicaba en la entrevista publicada esta mañana Xavier Court, director de Comunicación y Nuevo Negocio de Vente-Privée. Las tiendas offline ya no ven con malos ojos al comercio online: no son excluyentes, sino complementarios. La oleada de empresas del sector tradicional que dan el salto al nuevo canal de mercado lo demuestra.

La última en hacerlo ha sido El Corte Inglés, que ya cuenta con una bien valorada presencia en internet en venta de sus productos ‘tradicionales’. El gigante ha entrado hoy en un nuevo nicho de mercado, el de los clubes de venta privados, que tan buenos resultados le ha dado, por ejemplo, a BuyVip, comprada recientemente y por una elevada cantidad por Amazon.

Pero no ha sido la única que ha mostrado su interés en el comercio electrónico a lo largo de esta semana. Blanco, una cadena de moda, ha señalado que abrirá versión online en breve, mañana jueves. Blanco intentará repetir el éxito de Inditex con Zara, que lanzará en la temporada otoño invierno a  sus demás enseñas al mercado electrónico, o de H&M, que entró antes en el comercio electrónico que su ‘archienemiga’ y se posicionó en un primer momento mejor.

Pocas quedan por entrar en la competición electrónica: Pimkie, Desigual, Pedro del Hierro o WomenSecret son algunas de las empresas que ya han entrado en el terreno de juego digital. A las de toda la vida se le suman además las recién llegadas: Kling, una compañía de moda joven, no tiene un canal de tiendas en todo el país, pero sí llega a toda España con su oferta online.

El comercio electrónico, nacido al calor de algunos sectores más tecnológicos y definitivamente impulsado por la industria del turismo, empieza a ser cada día más habitual y más parada obligada. Hacer la compra en internet ha dejado de ser extraño o exótico, por ejemplo, y contar con una versión en red empieza a ser inevitable.

¿Queda alguien por entrar en el juego online? Pocas son las compañías que no lo han hecho. Las firmas de alta gama ya cuentan con su versión digital. Las firmas low cost también lo hacen, salvo casos de notables excepciones como Primark. Al calor de este auge del comercio electrónico han nacido nuevos subsectores, como los servicios de comercio electrónico (en el que han entrado grandes nombres) o ha dinamizado otros más anquilosados, como el de la logística.

La transversalidad de las TIC toma ecommerce en mano una cara muy visible: nadie duda que sin ellas todas estas nuevas aventuras fashionistas no tendrían ningún sentido.

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