Reglas básicas para construir una ciudad inteligente [Galería]

Innovación

Un estudio con el sello de Nokia explica cuáles son las mejores prácticas de una “smart city”, que ya habrían adoptado lugares como Barcelona.

Teniendo en cuenta que Naciones Unidas estima que dos tercios de la población mundial residirán en ciudades en 2050, la transición hacia las smart cities debe comenzar a planificarse ya.

Desde Nokia explican que “es crítico que las Administraciones y otros grupos de interés implanten estrategias para responder de una forma más efectiva a las necesidades de una creciente población”. Unas estrategias que pasan por adoptar tecnología con la que mejorar infraestructuras y servicios, apostar por la eficiencia como meta y tomar decisiones más acertadas y fundamentadas. Eso sí, “el proceso de hacer una ciudad inteligente es extremadamente complejo, y hay numerosas estrategias diferentes que se están aplicando en el mercado, por lo que elegir la fórmula adecuada para una ciudad concreta puede ser un gran reto”, indica Osvaldo Di Campli, responsable de Sector Público y de Empresas Global de Nokia.

Esta compañía ha encargado un informe a Machina Research, el Smart City Playbook, que identifica las mejores prácticas que ya se están llevando a cabo en veintidós ciudades alrededor del mundo, incluida la española Barcelona, que están consideradas “inteligentes, seguras y sostenibles”.

“Nadie ha dicho que convertirse en una ciudad inteligente sea sencillo”, señala al respecto Jeremy Green, director analista de Machina Research y autor del estudio. “Los estándares están emergiendo, pero aún no se han completado. No hay un camino claro para implantar las ciudades inteligentes”, dice. “Pero hay una forma adecuada para abordar este proceso”, que no es otro que “tener los ojos abiertos, unas expectativas realistas y la voluntad de aprender de los demás“. Por lo pronto se han establecido tres formas de afrontar la transformación, que son la denominada “aplicación central” y las fórmulas de “plataforma” y “ciudades beta”, que se basan en el despliegue de una primera aplicación a la que luego se suman otras, la implantación directa de una infraestructura subyacente y la realización de pruebas piloto, respectivamente.

Por otro lado, Machina Research y Nokia hablan de una serie de tácticas comunes que han puesto en práctica las ciudades inteligentes existentes, que aportan “ventajas universales” y que explican su éxito:

Ciudades inteligentes

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Escalabilidad
Un proyecto de ciudad inteligente no debería pecar de cortoplacista, porque estará condenado al fracaso. Las infraestructuras de la ciudad inteligente tienen que pensar más allá del despliegue inicial. Deben ser susceptibles de ampliación, de crecimiento, de evolución, ya que así se podrá dar cabida a necesidades futuras ahora mismo inimaginables. Nokia añade que también deben ser seguras, "para tener la certeza de que los datos privados y de la Administración están protegidos".
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